Se trata de 500 investigadores formados por el Conicet que se quedarán en la calle por el ajuste presupuestario de la gestión Cambiemos. "El año pasado hubo un recorte brutal", señaló uno de los afectados que ayer volvieron a protestar.
Ayer los investigadores que el Conicet deja en la calle volvieron a protestar en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, en el marco de una nueva audiencia para tratar de revertir su endeble situación. Fernando Garelli, integrante de la Red Federal de Afectadxs CONICET, resaltó que “la propuesta de reubicar a los afectados en universidades nacionales tiene muchas cosas poco claras ya que no garantiza estabilidad laboral, podría implicar relocalizaciones forzosas y problemas con el salario”.
Se trata de un parche que diseñó la gestión de Lino Barañao para distribuir en diferentes organismo, aunque sin precisiones, a los investigadores y así sacarlos de la órbita del Conicet, a pesar de haber ganado el concurso para ingresar al organismo.
“Hoy en día, somos 451 los afectados por el recorte. De estos 451, aparentemente, a 410 nos propondrían el programa de universidades para ser Jefes de Trabajos Prácticos. Por lo que habría otros 41 que ingresarían en otros organismos estatales como el INTA o el INTI”, explicó Garelli a la Agencia CTyS-UNLaM,
“Hemos hecho el doctorado y el post doctorado -remarca el integrante de Afectadxs CONICET-, hemos concursado para ingresar en la carrera de investigador, obteniendo la doble recomendación que se suele dar. Esto implica una doble evaluación de una comisión y de una junta”, agregó.
Sin embargo, advirtió: “No ingresamos explícitamente por problemas de presupuesto. El año pasado hubo un recorte brutal: venía habiendo una cantidad de ingresos en 2015 que rondaba los 900 y, el año pasado, no llegaron a 400”.