Así lo aseguró la flamante secretaria de Energía, Flavia Royón.
El gobierno volvió a lanzar la segmentación tarifaria, esta vez se supone definitiva, y anunció una quita de subsidios a la luz, el gas y el agua con el que busca ahorrar casi 550 mil millones de pesos hasta finales de 2023. Según lo acordado con el FMI, el país deberá reducir el déficit fiscal al 1% del PBI.
El anuncio fue encabezado por la flamante secretaria de Energía, Flavia Royón, junto al subsecretario de Hidrocarburos, Federico Bernal, el subsecretario de Energía Eléctrica, Santiago Yanotti, y la titular de Aysa, Malena Galmarini.
En el equipo económico que conduce Sergio Massa destacaron que el ahorro previsto será de 550 mil millones. Además, se estima que la principal carga de ese ahorro caerá sobre los sectores de mayores ingresos. “El ahorro fiscal que estimamos en materia de energía eléctrica y gas para el 2022 es de 47.500 millones de pesos”, explicó Royón. En 2023 vendrá el ahorro más fuerte.
Además, la funcionaria dio un ejemplo de la distorsión de los subsidios: el edificio Kavanagh, que tiene 131 unidades, paga como factura media 131 pesos por unidad y el edificio Chateau de Avenida Libertador, que tiene 157 unidades, tiene una factura promedio de 3936 pesos. “Esto muestra que necesitamos segmentar de verdad para que quienes mas tienen acompañen a quien menos tienen”, aseguró.
La secretaria de Energía explicó que para 2023 el ahorro que se espera en luz y gas es de 455.000 millones de pesos, lo que supone un ahorro de 502.500 millones. A eso hay que sumarle el recorte de subsidios a Aysa, que según Galmarini alcanzará los 2.000 millones este año y 45 mil millones en 2023.