Un informe del CEPA reveló que las grandes empresas concentran el 70% de la pérdida de empleo registrado, mientras que el 99,5% de los empleadores que cerraron corresponden a PyMEs.
A poco más de seis meses de la llegada de Javier Milei a la presidencia, las cifras continúan mostrando el panorama preocupante en el mundo laboral argentino. Un informe reciente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) evidencia un retroceso significativo en las principales variables del empleo registrado, que afecta tanto a trabajadores como a empleadores en todo el país.
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2024, la cantidad de empleadores en Argentina se redujo en 9.972 casos, un dato que resalta el difícil contexto para las unidades productivas en la actual gestión. Este retroceso en la capacidad empresarial se refleja también en la pérdida de 265.308 puestos de trabajo registrados, lo que representa una disminución del 2,69% en el empleo formal.

El informe del CEPA subraya que la mayoría de las empresas que dejaron de operar en este período son de menor tamaño. En detalle, el 99,5% de las empresas que cerraron tienen hasta 500 trabajadores, mientras que solo un 0,5% corresponde a grandes empresas con más de 500 empleados. Esto sugiere que las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), que constituyen el corazón de la economía argentina, están sufriendo las consecuencias más severas de la gestión de Milei.
Sin embargo, al analizar la pérdida de empleo, se observa que cerca de 186.357 trabajadores se vieron afectados en empresas de más de 500 empleados, lo que representa el 70% del total de empleos perdidos. En contraste, las empresas más pequeñas (con menos de 500 trabajadores) redujeron su personal en 78.951 puestos, lo que explica el 30% de la disminución. En términos porcentuales, mientras las grandes empresas recortaron su personal en un considerable 3,90%, las pequeñas y medianas redujeron su dotación en un 1,56%.
Un escenario preocupante
La gestión de Javier Milei ha traído consigo un claro retroceso en el empleo registrado, afectando especialmente a las PyMEs y contribuyendo a un proceso de concentración del empleo en las grandes empresas. Mientras las unidades productivas más pequeñas luchan por sobrevivir, las grandes empresas también recortan personal en un contexto de incertidumbre y ajustes económicos.
Este panorama plantea serias interrogantes sobre el futuro del mercado laboral argentino bajo la gestión de Milei, donde la estabilidad del empleo y la capacidad de generación de trabajo parecen estar en jaque.