La energía eléctrica se incrementó casi 760% para los sectores de ingresos medios del AMBA en un año.
Los permanentes tarifazos aplicados por el Gobierno para reducir los subsidios a los servicios públicos ha golpeado duramente el poder adquisitivo de la clase media, particularmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En el último año, el costo de la electricidad para los sectores de ingresos medios ha registrado un alza cercana al 760%, un porcentaje ampliamente superior al incremento salarial, que rondó el 154% en el mismo período. Este desfasaje ha erosionado la capacidad de consumo y ha ampliado las desigualdades económicas.
El Foro Multisectorial Contra los Tarifazos, que agrupa a representantes de Pymes, usuarios, sindicatos y cooperativas, alertó sobre las consecuencias de este esquema tarifario “impagable”, que continúa debilitando el poder de compra de los sectores medios.
En el caso del gas, el panorama no es más alentador. La clase media ha enfrentado incrementos de casi el 199% en un año, mientras que los sectores de bajos ingresos vieron un alza del 226%. Esto ha duplicado en menos de un año el impacto de los costos de energía y transporte en el presupuesto familiar de los asalariados del sector formal privado.
La inflación también se ha visto afectada. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, el índice de precios al consumidor (IPC) acumuló un aumento del 152%, pero los precios regulados, como las tarifas de servicios, crecieron un 235%, intensificando la presión inflacionaria y los gastos básicos de las familias.
Este incremento tarifario ha sido especialmente regresivo para los sectores medios y bajos. Aunque los hogares de ingresos altos (Nivel 1) han afrontado menores subidas, el sector medio (Nivel 3) ha tenido que asumir incrementos significativos, con subsidios que disminuyen progresivamente y con ingresos que crecen a un ritmo considerablemente menor que las tarifas. Como resultado, los sectores medios, al igual que los de menores ingresos, se ven obligados a destinar una porción creciente de sus ingresos a cubrir servicios básicos, profundizando así la pérdida de su poder adquisitivo y acentuando las brechas de desigualdad en el país.