La recesión y caída del poder adquisitivo hundieron el consumo de yerba mate en los primeros meses del 2024. Se trata de la caída más grande en nueve años.
La crisis económica que atraviesa Argentina, exacerbada por las políticas del gobierno de Javier Milei, ha llevado a una drástica reducción en el consumo de yerba mate, uno de los productos más tradicionales y populares del país. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el consumo interno de yerba mate cayó un 8,8% en los primeros nueve meses de 2024 en comparación con el mismo periodo de 2023, alcanzando el nivel más bajo en los últimos nueve años. Entre enero y septiembre, el consumo pasó de 212 mil toneladas en 2023 a 193,4 mil toneladas este año.

Además de la caída en el consumo interno, las exportaciones de yerba mate también disminuyeron un 16,4% en términos interanuales, con menores envíos hacia mercados clave como la Unión Europea y países de Asia, que habían crecido en importancia en años recientes. Este desplome en la demanda se produce en un contexto de cosechas abundantes, lo cual ha generado un aumento en los stocks de yerba mate en los establecimientos secaderos.
El informe de CEPA destaca también una creciente disparidad entre el precio que recibe el productor y el precio de venta en góndola: en septiembre de 2024, los productores solo captaron un 5,7% del precio final, 1,3 puntos porcentuales menos que en el mismo mes de 2023 y 2,4 puntos por debajo del promedio de los últimos tres años. Este es el nivel más bajo en la relación precio al productor-precio de góndola desde 2019, afectando gravemente a los productores de yerba mate en el país.

Por otra parte, la apertura de importaciones de yerba mate desde Paraguay y Brasil ha empeorado la situación. Las importaciones crecieron un 149% en comparación con el mismo período de 2023, llegando a 8,93 millones de kilogramos en los primeros nueve meses de 2024. El ingreso de yerba mate importada a precios más bajos ha permitido a las industrias reducir costos y extender los plazos de pago a los productores nacionales, generando un impacto económico negativo considerable en el sector.
La situación de la yerba mate es una muestra del impacto que la crisis económica está teniendo en los productos más esenciales y representativos de la cultura argentina, evidenciando la pérdida de poder adquisitivo de las familias y el daño a una industria clave en el país.