En el entorno de Villarruel señalan a Santiago Caputo y Karina Milei por los constantes ataques a la vice

Desde el despacho de la presidencia del Senado vienen apuntado como los responsables de los ataques a Villarruel a la secretaria general de la Presidencia Karina Milei y al asesor Santiago Caputo. 

La relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel ha alcanzado un punto crítico, revelando una grieta que se extiende más allá de las diferencias políticas y pone en evidencia la lucha por el control dentro del oficialismo. El conflicto, que se desató tras las declaraciones de Milei en una entrevista televisiva, ha sacado a la luz acusaciones cruzadas y movimientos internos impulsados por figuras clave como Karina Milei, hermana del mandatario, y Santiago Caputo, su principal asesor, quienes buscan marginar a Villarruel de los espacios de poder.

El detonante público: las declaraciones de Milei

En una entrevista con LN+, Javier Milei afirmó que Victoria Villarruel “no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones” y la acusó de estar alineada con “la casta”, refiriéndose al “Círculo Rojo” y a lo que él denomina “alta política”. Estas palabras sorprendieron incluso a los colaboradores más cercanos de Villarruel, quienes interpretaron el ataque como una estrategia para deslegitimarla.

“Por casi la mitad del reportaje se dedicó a hablar de Victoria, cuando tenía una gran cantidad de temas importantes para tratar”, señaló un colaborador cercano a la vicepresidenta. Según fuentes del Senado, Villarruel se encuentra analizando emitir una declaración pública para aclarar lo que considera “imprecisiones” en los comentarios del presidente, aunque por ahora busca evitar una ruptura frontal con la Casa Rosada.

El respaldo del círculo de Villarruel

Las críticas de Milei movilizaron rápidamente al entorno de la vicepresidenta. Juan Martín Donato, director de la Oficina de Atención Ciudadana del Senado y líder del grupo de jóvenes militantes conocido como los “villarruelines”, publicó un mensaje en redes sociales en defensa de la vice y cuestionó duramente la actitud del presidente. “Por 3% no ganó el hijo de puta de Massa en primera vuelta. Qué ganas de hinchar las pelotas y subestimar el voto popular”, escribió en una historia de Instagram.

El senador Francisco Paoltroni, quien mantiene una postura crítica hacia Milei desde su salida del bloque oficialista, también expresó su respaldo a Villarruel. “Las críticas a la vicepresidenta son injustas e innecesarias. A pesar de tener minoría en el Senado, está realizando un gran trabajo para avanzar en las ideas de la libertad que pregonamos durante la campaña”, afirmó en sus redes sociales, mientras advertía al presidente sobre las influencias que lo rodean: “Presidente, no se deje influenciar por los cantos de sirena. Las personas con las que se está rodeando no son los mismos de siempre, son los peores de antes”.

El rol de Karina Milei y Santiago Caputo

El trasfondo del conflicto parece centrarse en el poder que Karina Milei y Santiago Caputo tienen dentro del gobierno. Ambos consideran que Villarruel tiene una “agenda propia” que va en contra del rumbo trazado por el presidente. En reuniones privadas, han manifestado que la vicepresidenta es una figura desestabilizadora y que su cercanía con sectores políticos y económicos que Milei define como “la casta” pone en riesgo la cohesión interna del oficialismo.

Según fuentes cercanas a Balcarce 50, la estrategia de Karina Milei y Caputo pasa por aislar a Villarruel, reduciendo su protagonismo político y limitando su influencia en las decisiones del Ejecutivo. Aunque desde la Casa Rosada niegan que por ahora se esté evaluando un pedido de renuncia formal, las tensiones internas sugieren un intento de empujarla hacia una posición más simbólica y menos activa.

El impacto político de la disputa

La interna ha generado desconcierto entre los votantes libertarios y aliados del gobierno. Mientras colaboradores de Villarruel se muestran sorprendidos por la decisión de Milei de ventilar públicamente las diferencias, algunos sectores oficialistas consideran que el conflicto podría afectar la capacidad del Ejecutivo para avanzar con su agenda legislativa en un contexto de minoría parlamentaria.

Por su parte, Villarruel busca mantener una postura conciliadora, aunque su entorno advierte que la situación es insostenible. “Victoria siempre está dispuesta a hablar con el presidente, pero hay algunas cuestiones que no son precisas en lo que dijo y que en algún momento serán aclaradas”, señalaron desde su despacho.

Un oficialismo en tensión

La disputa entre Milei y Villarruel no solo expone las diferencias internas en el gobierno, sino que también abre interrogantes sobre la gobernabilidad en un escenario político tan polarizado. Con Karina Milei y Santiago Caputo actuando como operadores clave, el conflicto parece destinado a escalar, mientras la vicepresidenta decide si opta por una confrontación pública o busca preservar la unidad.

La interna, lejos de resolverse, amenaza con fracturar aún más al oficialismo, generando un clima de incertidumbre sobre el futuro del gobierno y su capacidad para sostenerse en el poder en medio de tensiones cada vez más evidentes.

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