El gobierno busca replicar la estrategia de Mauricio Macri en 2015, cuando quiso designar a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.
El Gobierno admite que evalúa designar jueces en la Corte Suprema por decreto, una maniobra que busca asegurar una mayoría afín en el máximo tribunal. Guillermo Francos, jefe de Gabinete, confirmó que se analiza la posibilidad de nombrar a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla si no se consiguen los votos necesarios en el Senado. Esta estrategia recuerda a la polémica decisión de Mauricio Macri en 2015 de intentar designar por decreto a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.
Francos, en diálogo con Radio Mitre, reconoció que la intención oficial es someter las designaciones al Senado, pero admitió las complicaciones derivadas de la falta de mayoría oficialista: “Cuando estás en minoría todo cuesta más. Ojalá pudiera funcionar, pero evaluamos todas las alternativas”. Según Alejandro Bercovich, quien adelantó esta posibilidad en su columna “LOBBY” en elDiarioAR, la maniobra buscaría neutralizar un eventual bloqueo opositor y fortalecer el control gubernamental sobre la Corte Suprema.
La propuesta ha generado críticas por evocar prácticas como la “mayoría automática” del menemismo, que subordinó políticamente a la Corte Suprema, despertando preocupaciones sobre la independencia judicial y el equilibrio de poderes en un momento crítico para el país.