Hace un mes atrás decía que era optimista con el gobierno de Milei y ahora está al borde de la quiebra

Se trata de Joaquín de Grazia, dueño de Granja Tres Arroyos, quien hace un mes se mostraba optimista con el gobierno de Milei pero hoy enfrenta una crisis que pone en jaque a su empresa.

En una entrevista hace apenas un mes, Joaquín de Grazia, dueño de Granja Tres Arroyos, se mostraba optimista con el gobierno de Javier Milei, confiando en que las políticas económicas impulsadas por la administración liberal podrían mejorar la competitividad del sector avícola. Sin embargo, hoy, la situación de la empresa es más que complicada: al borde de la quiebra y con una solicitud de Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el gobierno, Granja Tres Arroyos lucha por sobrevivir en un contexto económico que cada vez más se le escapa de las manos.

La empresa, que produce el 20% del pollo del país y exporta a más de 60 países, ha solicitado la autorización del gobierno para reducir costos laborales en su planta de Ezeiza, alegando una falta de competitividad provocada por la apreciación del tipo de cambio, la carga tributaria y los elevados costos internos. De Grazia, que hasta hace poco confiaba en las medidas del gobierno de Milei, ahora reconoce que los costos se han vuelto insostenibles, especialmente tras la pérdida del mercado chino, un golpe económico que significó una pérdida de US$160 millones para los exportadores de pollos.

En medio de estas tensiones, Granja Tres Arroyos se encuentra negociando con el sindicato de la alimentación para reducir la plantilla en la planta de Ezeiza, en lo que algunos interpretan como un ajuste drástico para seguir a flote. Esta situación, que afecta a miles de trabajadores, se da en un contexto de creciente desconfianza entre los empresarios, que reclaman mayores beneficios fiscales y un tipo de cambio más competitivo, mientras los gremios buscan recuperar el poder adquisitivo perdido en años de inflación.

En los últimos días, la falta de acuerdo en torno a las medidas a tomar ha desatado un nuevo conflicto entre la empresa y sus trabajadores, mientras el gobierno observa los intentos de reestructuración sin brindar certezas sobre el futuro del sector. A pesar de las promesas de Javier Milei de impulsar una mayor competitividad, los empresarios como De Grazia siguen encontrando dificultades para sostener sus negocios en medio de una economía inestable.

Así, Granja Tres Arroyos, que hace un mes parecía ser una de las grandes esperanzas de la industria avícola bajo el mandato de Milei, ahora se enfrenta a una crisis que pone en peligro el empleo de cientos de trabajadores y la sostenibilidad misma de la empresa.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp