Al cumplirse el primer aniversario del gobierno del presidente Javier Milei, la foto actual de la coyuntura económica argentina ofrece un balance marcado más por las sombras que las dudas. En 12 meses, crecieron notablemente el desempleo, la pobreza y la deuda externa. Mientras, cayó el PBI y cerraron cientos de empresas en todo el país. La inflación bajó pero había crecido notablemente por una megadevaluación que llevó adelante el propio Milei.
Por ahora, el dólar planchado y la inflación en relativa caída son los principales activos políticos de un gobierno que terminó el año asegurando que “ordenó la economía”. Como durante buena parte de la dictadura militar o con la convertibilidad, ese ordenamiento se debe a un dólar que está clavado y es súper barato. ¿Alguien se acuerda del “dame dos” de la dictadura o el “todo por 2 pesos” de la década de los 90?
La pregunta clave es: ¿cuánto dura un modelo que se baja en el endeudamiento externo para mantener el dólar por el piso? El plan de Martínez de Hoz duró alrededor de 5 años, el de Domingo Cavallo, entre 5 y 6. ¿Llega Milei con este esquema a 2027, entonces?
Mientras, todos los indicadores sociales empeoraron en los primeros 12 meses libertarios. Hay más desempleo y subieron la pobreza y la indigencia. El ajuste lo pagaron trabajadores y jubilados. Además, tanto pobreza e indigencia serían muchos peores si el INDEC contemplara de modo más real a los tarifazos de servicios públicos, que se encuentran subestimados en la medición de inflación.