El presidente Javier Milei decidió bajar el ritmo de devaluación mensual a la mitad, mientras la inflación se acercó al 3% en diciembre. Con un dólar que se moverá al 1% mientras la suba de precios lo hace al 2/3%, el atraso se seguirá pronunciando.
El Presidente venía argumentando que el crawling peg del 2% mensual que aplicó para que el ajuste del tipo de cambio compense en alguna medida la inflación -igual quedó muy atrasado-, iba a bajar del 2% al 1% cuando la inflación mensual se acerque al 2%. Acaso ahora razonó en sentido inverso: como la inflación no baja lo esperado, se reduce la tasa de devaluación.
Con un dólar súper barato, la competitividad nacional se ve afectada como ya pasó en la década de 1990 cuando cerraron miles de empresas en todo el país porque no podían competir con los productos que venían desde el exterior. El desempleo llegó al 20% y la situación terminó en la brutal crisis de 2001. Mismas recetas…