Otra siderúrgica en problemas: Ferroglobe anunció que apagará sus hornos por la caída de la demanda

Ferroglobe, la siderúrgica mendocina, comunicó que en febrero apagará sus hornos. Al igual que Acindar viene sufriendo el impacto del ingreso de productos importados y el derrumbe del mercado interno.

El derrumbe de la industria siderúrgica en Argentina suma un nuevo capítulo con el anuncio de Ferroglobe, la histórica empresa mendocina, que paralizará sus hornos a partir de febrero. Al igual que Acindar, la firma enfrenta una fuerte caída del consumo, agravada por el ingreso de productos importados, principalmente desde China, y una economía en recesión que golpea duramente al sector industrial.

La compañía, especializada en ferroaleaciones, justificó su decisión en un comunicado oficial alegando “exceso de inventario de producto terminado” y destacó que aprovechará la detención de actividades para realizar tareas de mantenimiento. Sin embargo, el dato más alarmante es la falta de una fecha estimada para reanudar la producción, lo que evidencia la magnitud de la crisis que enfrenta el sector.

Factores que agravan la crisis

El panorama de Ferroglobe no es aislado. La industria nacional en general enfrenta un combo crítico de recesión económica, desplome en las ventas y competencia desleal de importaciones, principalmente de origen chino. Esto no solo ha debilitado la competitividad de las empresas locales, sino que también ha incrementado los niveles de conflictividad sindical, con trabajadores que ven peligrar sus empleos ante los cierres y suspensiones de actividades.

En su comunicado, la empresa también reconoció estar trabajando en conjunto con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y la Secretaría de Energía de la Nación para buscar una solución de largo plazo. En este sentido, buscan establecer una tarifa eléctrica especial para empresas de alta demanda energética como Ferroglobe, un punto crítico para garantizar la viabilidad operativa.

Una industria histórica en riesgo

Ferroglobe, fundada en Mendoza en 1973, cuenta con dos hornos Demag Technology de 25 MVA, utilizados para la producción de silicio cálcico y ferrosilicio, y es parte de un conglomerado internacional con operaciones en varias partes del mundo. Sin embargo, la crisis local pone en jaque la continuidad de esta planta mendocina, que ha sido un referente del sector durante décadas.

La situación se inscribe en un contexto más amplio de retroceso industrial en Argentina, donde el impacto combinado de la apertura importadora, el deterioro del mercado interno y la falta de políticas efectivas para sostener la producción nacional han generado un escenario crítico para la siderurgia y otras ramas industriales.

Con plantas paralizadas, hornos apagados y miles de trabajadores afectados directa o indirectamente, la siderurgia argentina enfrenta una encrucijada que exige soluciones urgentes y de fondo.

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