El 27 de febrero, la salud pública se pone de pie: gran movilización contra el desguace del sistema sanitario

La movilización, que tendrá su epicentro en Plaza de Mayo y se replicará en distintas ciudades, busca frenar el brutal ajuste que pone en riesgo la atención sanitaria de millones de personas.

El próximo 27 de febrero, gremios, organizaciones de pacientes y sectores sanitarios de todo el país protagonizarán una masiva movilización en defensa del sistema de salud pública, denunciando los despidos, el desfinanciamiento y el cierre de programas esenciales que impulsa el gobierno libertario. La marcha, que tendrá su epicentro en Plaza de Mayo y se replicará en distintas ciudades, busca frenar el brutal ajuste que pone en riesgo la atención sanitaria de millones de personas.

En solo dos meses, las medidas impuestas por el gobierno han llevado al sistema de salud a una situación crítica. La eliminación de 1.400 contratos en el Ministerio de Salud significó despidos masivos en hospitales y organismos clave, dejando sin capacidad operativa a direcciones fundamentales como las de lucha contra el VIH y la de vacunas. A esto se suma la alarmante decisión de abandonar la estructura de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que podría dificultar el acceso a insumos esenciales, incluyendo vacunas y medicamentos.

Frente a este escenario, más de 65 organizaciones sanitarias, sindicales y sociales se reunieron en el Hospital Garrahan para convocar a la Marcha Nacional en Defensa de la Salud Pública. Se espera que la jornada sea una de las mayores demostraciones de rechazo al gobierno, junto con las masivas protestas en defensa de la educación y los derechos humanos.

“La salud pública no se vende, se defiende”

Los organizadores denuncian que el ajuste libertario no es solo un recorte presupuestario, sino un intento de desmantelar el sistema sanitario para avanzar hacia un modelo privatizador. “El objetivo del gobierno es vaciar la salud pública y forzar a la población a depender de prepagas y obras sociales desreguladas”, advirtieron en un comunicado.

Guillermo Pacagnini, secretario general de CICOP y referente de la Federación Sindical Nacional de Trabajadores de la Salud (FESINTRAS), explicó que el 27 de febrero será clave para demostrar el rechazo social al desguace del sistema. “Queremos ponerle distintas voces a un mismo reclamo: frenar este ajuste feroz que está dejando sin atención a miles de personas y precarizando a los trabajadores de la salud”, afirmó.

Los hospitales nacionales, como el Sommer y el Bonaparte, se encuentran al borde del cierre debido a la falta de personal y recursos. Mientras tanto, el Hospital Posadas ha sufrido un recorte significativo de trabajadores, lo que pone en riesgo su funcionamiento.

Además de exigir la reincorporación de los despedidos, los organizadores de la marcha demandan un presupuesto acorde a las necesidades del sistema sanitario y la protección de los programas esenciales que están siendo desmantelados.

Una nueva demostración de resistencia

La movilización del 27 de febrero no solo busca frenar el ajuste en salud, sino también consolidarse como un nuevo hito en la resistencia contra las políticas de desguace del gobierno libertario. Así como la comunidad educativa se manifestó en defensa de la universidad pública y los movimientos de derechos humanos se pronunciaron contra el negacionismo oficial, ahora es el sector de la salud el que se pone de pie para defender el derecho fundamental a la atención médica.

“El 27 vamos a las calles para demostrar que la salud no es un negocio, sino un derecho”, afirmaron los organizadores, convocando a toda la sociedad a sumarse a la protesta.

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