El Gobierno presiona al Congreso para poder tomar más deuda con el FMI

En un contexto de permanente perdida de reservas, el presidente Javier Milei busca la aprobación expres del legislativo para un acuerdo que implicara un nuevo y multimillonario desembolso de dólares.

El Gobierno de Javier Milei intensifica la presión sobre el Congreso para que apruebe sin dilaciones el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), evitando así cualquier debate público que pueda instalar el tema en la agenda social. A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), la Casa Rosada busca sortear obstáculos legislativos y garantizar un nuevo y masivo endeudamiento externo sin el consenso político y social necesario.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, dejó en claro la postura del oficialismo al sostener que “sería un delirio que no lo aprueben”, dejando entrever que el rol del Congreso debe limitarse a convalidar la decisión presidencial sin cuestionamientos. La estrategia del Ejecutivo apunta a cerrar rápidamente el acuerdo con el organismo multilateral de crédito, evitando discusiones que puedan poner en riesgo su aprobación en un contexto de fuerte deterioro de la imagen del presidente y su entorno.

Según fuentes oficiales, el decreto ya está listo para su publicación en el Boletín Oficial y será enviado en las próximas horas a la Comisión Bicameral de Tratamiento Legislativo. Con esta maniobra, el Gobierno pretende otorgarle al DNU una validez equivalente a una ley, de modo que solo podría ser anulado si ambas cámaras del Congreso lo rechazan, un escenario poco probable dada la presión ejercida sobre los legisladores.

Críticas y advertencias sobre la maniobra del Ejecutivo

Desde la oposición advierten que esta maniobra no solo busca eludir el debate parlamentario, sino que también pretende evitar que el tema gane espacio en la discusión pública. Diversos sectores exigen que el acuerdo con el FMI sea tratado en conjunto con el Presupuesto, argumentando que su impacto en la economía del país requiere un análisis exhaustivo.

El exministro de Economía Martín Guzmán fue uno de los más críticos al señalar que Milei y su ministro Luis Caputo intentan “saltearse” al Congreso porque “no tienen el apoyo político suficiente en la Cámara baja para tomar más deuda externa y volver a reventarla en el mercado cambiario”.

Guzmán también cuestionó la supuesta urgencia del Gobierno para esquivar el debate legislativo, cuando el propio FMI tarda semanas en evaluar y aprobar este tipo de préstamos. “Si le presta igual al país con Caputo y Milei eludiendo al Congreso por la falta de votos, el FMI prestaría en violación flagrante de sus propias reglas”, advirtió.

El intento de Milei de imponer un endeudamiento masivo sin respaldo parlamentario y sin discusión pública plantea serias dudas sobre la transparencia y legitimidad del proceso. Mientras el Ejecutivo presiona para una aprobación exprés, el Congreso enfrenta el desafío de decidir si actuará como una escribanía del Gobierno o si ejercerá su rol constitucional de control y debate democrático.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp