El fiscal Guillermo Marijuan abrió una investigación por lavado de dinero a Foster Gillett, el magnate estadounidense que el preidente de Estudiantes, Sebastián Verón, presentó como una “revolución”. Más que revolución, lavado de dinero…
Con el acuerdo con Gillet, Verón y el propio Javier Milei quisieron presentarse como referentes de las sociedades anónimas en el fútbol. Era el futuro, dijeron. Ya no se habla más.
Por ahora, Verón eligió el silencio y para el gobierno es tema del pasado. Mientras, la justicia avanza sobre Gillet que compró jugadores con promesas de millones de dólares que nunca pagó.