La excoordinadora contable Viviana Aguirre, del PAMI y actual diputada provincial suplente por La Libertad Avanza (LLA), denunció públicamente un presunto entramado de corrupción dentro del organismo estatal.
El escándalo en el PAMI sigue en expansión y adquiere nuevas dimensiones con una denuncia explosiva. Viviana Aguirre, excoordinadora contable del organismo y actual diputada provincial suplente por La Libertad Avanza (LLA), denunció públicamente un entramado de corrupción dentro del organismo estatal que comprometería directamente a figuras cercanas al oficialismo.
Según Aguirre, fue obligada a renunciar a su cargo con la promesa de ser designada como directora de la Unidad de Gestión Local VII del PAMI, bajo una condición inaceptable: el pago de un retorno de un millón de pesos. La exigencia, denunció, fue realizada por Juan Esteban Osaba, colaborador estrecho de Sebastián Pareja, presidente de LLA en la provincia de Buenos Aires y figura de máxima confianza de Karina Milei.
“Me hizo renunciar a mi trabajo y un mes después me dijo: ‘Vivi, ya vas a entrar como directora de PAMI, me tenés que dar un millón de pesos de retorno’”, declaró Aguirre en diálogo con Radio 10. También reveló que esta no era una práctica aislada: los retornos eran habituales y representaban “del 5% en adelante según el sueldo”. Además, fue presionada para firmar documentos con contenido ilegal.
Esta denuncia se suma a una serie de graves irregularidades que ya envuelven a la gestión libertaria del PAMI, incluyendo designaciones arbitrarias de militantes y allegados políticos sin formación técnica, en cargos clave. Todo esto pone en tela de juicio la transparencia de un organismo fundamental para millones de jubilados.
Mientras tanto, la actual conducción del PAMI reconoció la existencia de “mafias internas” y anunció una auditoría para investigar prácticas irregulares y desvíos de fondos. Admitieron el uso excesivo de vías de excepción para la entrega de medicamentos e insumos, lo que habría permitido evitar licitaciones y abrir la puerta a posibles hechos de corrupción.
Aguirre, que asegura haber invertido más de $15 millones en la campaña electoral de LLA junto al médico Raúl Simoneto, manifestó su desilusión con el rumbo del gobierno libertario: “En mi caso, creí que Javier Milei iba realmente a cambiar el país. Era la primera vez que me metía en política”.
Las denuncias no solo comprometen a funcionarios del PAMI, sino que profundizan el descrédito sobre el discurso anticorrupción del oficialismo y podrían abrir la puerta a investigaciones judiciales de alto impacto.