La ex presidenta recusó al juez, acusándolo de falta de imparcialidad y de intentar excluirla del proceso electoral mediante un fallo apresurado en la causa Vialidad.
Cristina Fernández de Kirchner presentó una recusación contra el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti en el marco de la causa Vialidad. La exmandataria argumentó que el magistrado incurrió en una grave falta de imparcialidad al anticipar públicamente que el fallo será emitido antes de la feria judicial de julio, en plena campaña electoral. Para CFK, se trata de una jugada orquestada para dejarla fuera de la contienda electoral.
La recusación se basó en declaraciones recientes de Lorenzetti durante una entrevista televisiva, donde sostuvo que el máximo tribunal buscará acelerar la resolución del caso. Para la defensa de Fernández de Kirchner, encabezada por Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, estas expresiones vulneran las garantías del debido proceso y evidencian una decisión política disfrazada de procedimiento judicial.
Los abogados recordaron que la causa Vialidad está plagada de irregularidades desde su origen: comenzó sin peritajes concluidos, se mantuvo abierta con jueces designados a dedo durante el macrismo y permitió la incorporación de pruebas cuando ya habían finalizado las audiencias, negando así el derecho a defensa. En ese marco, alertaron que la Corte no sólo avaló el proceso, sino que ahora parece querer apurarlo para interferir en el calendario electoral.
Cristina Kirchner anunció la recusación a través de sus redes sociales, y vinculó las declaraciones de Lorenzetti con amenazas previas y con un intento deliberado de proscripción. “Lo que dije en diciembre del 2022 sobre la voluntad de proscribirme, está ocurriendo ahora mismo”, advirtió.
Desde el Senado, la senadora Anabel Fernández Sagasti denunció el mismo operativo. Señaló que hay una clara intencionalidad política detrás del accionar de la Corte y que este tipo de maniobras judiciales atentan contra la democracia. En su intervención, remarcó que no se trata sólo de una persecución a CFK, sino de un modelo de disciplinamiento hacia toda la dirigencia que enfrente al poder real.
El intento de acelerar el fallo en medio del año electoral reaviva las denuncias sobre la falta de independencia del Poder Judicial en causas contra referentes del peronismo. Para la expresidenta, lo que está en juego no es sólo su figura, sino el derecho del pueblo argentino a elegir sin condicionamientos ni proscripciones.