Con aumentos de hasta el 2,8%, las tarifas de gas vuelven a subir desde junio. Las resoluciones del ENARGAS ratifican la línea del Ejecutivo: menos subsidios, más ajuste, sin importar el impacto en los hogares.
Las tarifas de gas natural sufrirán un nuevo incremento este mes, con subas que oscilan entre el 2,6% y el 2,8% en todo el país. La medida quedó oficializada este viernes mediante una serie de resoluciones publicadas por el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) en el Boletín Oficial.
El ajuste se aplicará sobre los servicios de transporte y distribución, como parte de los esquemas definidos en las revisiones tarifarias quinquenales que el organismo viene impulsando. “Las tarifas correspondientes al segmento de transporte y distribución de gas natural deberán ser incrementadas conforme los resultados de las revisiones tarifarias quinquenales llevadas adelante por el ENARGAS”, se lee en uno de los textos oficiales.
El aumento se suma a la reciente actualización del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), lo que compone otro eslabón en la cadena de aumentos que repercuten directamente en las facturas que recibirán los usuarios en junio.
La política energética del gobierno transita por un camino sin escalas hacia la eliminación total de subsidios, en una estrategia que combina la necesidad de achicar el déficit fiscal con una apuesta peligrosa: trasladar el costo completo de los servicios públicos a una ciudadanía cada vez más asfixiada por la recesión y la caída del poder adquisitivo.
El ajuste tarifario avanza mientras el Ejecutivo intenta contener un frente social cada vez más caliente y evalúa sus próximos pasos en un contexto marcado por el desgaste político y el descontento popular. La pregunta de fondo sigue sin respuesta: ¿hasta dónde se puede seguir ajustando sin romperlo todo?