Desde Corrientes hasta Jujuy, comerciantes y distribuidores denuncian una crisis sin precedentes: “el poder adquisitivo está bajísimo”, admiten desde distintas provincias. “Hasta los productos de primera necesidad vienen con caída fuerte”.
La caída del consumo no solo no se detiene, sino que se profundiza en todo el país, afectando incluso a productos esenciales como pan, carne, pollo, aceite y productos frutihortícolas. La situación más crítica se registra en provincias como Corrientes, Santiago del Estero, Jujuy y Catamarca , donde empresarios y distribuidores coinciden en un diagnóstico común: “el poder adquisitivo de la gente está bajísimo” .
Daniel Occhionero, presidente del Mercado Frutihortícola de Santiago del Estero, advirtió que “la gente tiene menos plata para comprar, y eso se ve incluso cuando los precios bajan” . En diálogo con El Liberal , aseguró que hay “sobreoferta de mercadería y poca demanda” , algo inusual en este tipo de rubros. Y marcó una tendencia nacional: “hay mucha oferta, pero poco consumo. El país entero está atorado de mercadería” .
Este escenario se repite en otras zonas del interior. Maximiliano Beigbeder, presidente de la Cámara de Distribuidores Mayoristas del NEA y referente de Corrientes , describió el panorama como “paupérrimo” , con una caída interanual del consumo entre 10% y 12% en mayo . Pero lo más preocupante, según indicó en declaraciones a Radionord , es que ya no solo se recortan productos de lujo, sino también alimentos básicos : “pan, carne, pollo, aceite y congelados ya no se compran como antes” .
Beigbeder señaló que la retracción no solo se siente en las capitales, sino especialmente en el interior, donde los costos logísticos hacen inviable mantener operaciones comerciales . “Una gira te cuesta $300.000, entre combustible, alojamiento y comida… así es imposible”, aseguró, y confirmó que incluso grandes supermercados están “muy golpeados” por la caída del consumo.
Otro fenómeno visible es el cambio en las góndolas: marcas tradicionales argentinas están siendo desplazadas por productos importados o de menor costo . “Hoy ves segundas, terceras y hasta cuartas marcas. Aparecen productos desconocidos”, explicó, aunque descartó problemas de abastecimiento: “no hay faltantes graves, pero tampoco hay ventas” .

En Jujuy, Alejandro Bustamante, presidente de la Cámara de Comercio , reconoció que “mayo fue para el olvido” , con una caída importante en ventas. En declaraciones a Despertar 630 , sostuvo que “todos los rubros se han resentido” , especialmente indumentaria, calzado, juguetería y perfumería. Pero destacó que la raíz del problema es clara: “el ingreso de las familias no crece al ritmo de los costos” .
En ese contexto, las familias priorizan cada vez más la canasta básica y reducen gastos en otros sectores . “La gente compra lo imprescindible y nada más”, dijo, mientras alertó sobre el impacto en la permanencia de muchos comercios: “muchos están aguantando, pero el repunte no llega” .
Mientras tanto, en Catamarca, Esteban Cano, empresario gastronómico , confirmó que desde diciembre el consumo cayó entre un 30% y 35% , una caída abrupta que atribuyó al ajuste fiscal impulsado por Nación y la reducción de fondos que el Estado inyecta al mercado local . “Somos una provincia chica, dependemos mucho de lo que entra del gobierno”, afirmó en una entrevista con Mañana Central .
Si bien Cano expresó cierto optimismo (“espero haber tocado fondo”), su testimonio refleja la gravedad del momento: “buscamos mantener empleo, pero no es fácil” .
Lo que muestran estos testimonios regionales es que la caída del consumo ya no es solo coyuntural, sino estructural . Mientras el gobierno insiste con un discurso de “reactivación” y “orden fiscal”, en el territorio se percibe una retracción profunda, que afecta no solo al comercio, sino a la vida cotidiana de millones de argentinos .
Y como dijo Occhionero: “ahora se nota mucho más la falta de dinero” . Palabras que, leídas entre líneas, dicen más que cualquier informe técnico.