“Les duele el éxito de una película sin financiamiento del Estado” había afirmado el presidente, pero los documentos oficiales muestran una realidad muy diferente.
Javier Milei volvió a quedar en evidencia. Aunque el presidente celebró el estreno de Homo Argentum asegurando que la película “no recibió financiamiento del Estado”, documentos oficiales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires prueban lo contrario: el film obtuvo $150 millones a través del programa BA Producciones Internacionales, con la obligación de devolver apenas un 12,13% del monto otorgado.
En declaraciones a Ámbito el pasado 14 de agosto, Milei destacó el estreno de la película dirigida por Gastón Duprat y Mariano Cohn, con Guillermo Francella como protagonista, como un ejemplo de éxito “independiente de la ayuda estatal”. Sin embargo, los registros oficiales confirman que la producción fue beneficiada con una millonaria inyección de fondos públicos pertenecientes a los contribuyentes.

El contraste es evidente. Mientras el presidente intenta instalar la idea de un triunfo cultural desligado del financiamiento estatal, los documentos demuestran que la inversión pública fue determinante.
El caso expone una vez más la contradicción del discurso presidencial: Milei sostiene que la cultura “vive del Estado” y critica el financiamiento público, pero uno de los proyectos que él mismo celebra no podría haberse concretado sin recursos estatales.