El PRO paga el costo político de su alianza con los libertarios

La Libertad Avanza derivó en un fuerte retroceso del PRO en la provincia de Buenos Aires, donde perdió cinco de las doce bancas en juego y quedó expuesto ante cuestionamientos internos sobre la estrategia adoptada por la cúpula del partido.

El partido que lidera Mauricio Macri sufrió un golpe contundente en las elecciones bonaerenses, al mantener solo siete de las doce bancas en disputa entre la Cámara de Diputados y el Senado provincial. La victoria de Fuerza Patria por 15 puntos sobre sus listas dejó al PRO reducido y evidenció fracturas internas que ya se venían gestando desde el acuerdo con los libertarios. Dirigentes del propio partido calificaron el resultado como “desastroso” y cuestionaron la priorización de alianzas por encima de la gestión territorial.

El mapa electoral amarillo se limitó a dos secciones: la Quinta, encabezada por el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, y la Sexta, con Oscar Liberman. En el resto del territorio bonaerense, el peronismo consolidó su dominio, dejando a la fuerza de Macri con un espacio cada vez más acotado en la provincia.

La derrota reabrió la discusión interna sobre la conveniencia del acuerdo con La Libertad Avanza. Algunos dirigentes advirtieron que la alianza desvió la campaña hacia una discusión de alcance nacional, ignorando las necesidades locales y debilitando la representación territorial del partido. “No se pueden tomar decisiones políticas únicamente por el resultado electoral; hay que priorizar la coherencia y los valores que nos representan”, expresó un referente macrista.

Pese a la caída, algunos intendentes locales lograron retener su liderazgo en distritos como Vicente López y San Isidro, donde Soledad Martínez y Ramón Lanús aseguraron victorias con amplios márgenes. Sin embargo, el triunfo local no alcanzó para compensar la pérdida general en la provincia.

Mauricio Macri mantuvo silencio frente al resultado, mientras que otros dirigentes del partido insistieron en que la derrota constituye un “llamado de atención” sobre la necesidad de escuchar al interior y ajustar la estrategia de cara a los próximos desafíos electorales. El revés expone no solo la fragilidad de la alianza con los libertarios, sino también la dificultad del PRO para consolidar un discurso propio frente al avance del peronismo en Buenos Aires.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp