“Que el último apague la luz”: estalla la interna tras la burla de un candidato libertario a Karina Milei y Bullrich

El primer candidato a concejal suplente, publicó mensajes irónicos en redes tras la derrota electoral. Desde el búnker libertario, lanzó chicanas sobre la secretaria general de la Presidencia y la ministra de Seguridad, generando malestar interno.

El primer candidato a concejal suplente por La Libertad Avanza (LLA) en La Plata, Santiago Rodríguez, quedó en el centro de la polémica tras difundir publicaciones irónicas contra Karina Milei y Patricia Bullrich en plena noche electoral.

Rodríguez estuvo presente el domingo en el búnker de LLA en La Plata luego de la derrota frente a Unión por la Patria. Desde allí, compartió historias en Instagram, visibles solo para su lista de “mejores amigos”, donde lanzó chicanas sobre dos de las figuras más relevantes del oficialismo libertario.

Según trascendió, las imágenes fueron tomadas dentro del búnker y causaron fuerte malestar interno entre las filas libertarias. La referencia a “Karina la del 3%” apunta directamente a la secretaria general de la Presidencia y hermana del presidente, mientras que la burla sobre Bullrich se vincula con sus dichos pasados sobre seguridad.

El episodio expone nuevas tensiones internas en LLA, que viene de sufrir un revés electoral en la capital bonaerense y enfrenta crecientes disputas entre sus diferentes sectores. Por ahora, ni la dirigencia nacional ni la provincial del espacio emitieron declaraciones oficiales sobre el caso.

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Karina Milei se mostró muy golpeada en el acto donde su hermano reconoció la paliza histórica

El último acto encabezado por Javier Milei dejó una imagen que no pasó inadvertida: la de Karina Milei, habitualmente mostrada como la figura fuerte y reservada del armado libertario, visiblemente golpeada y con un semblante distinto al que suele exhibir. Acostumbrada a manejar los hilos del espacio con discreción y autoridad, su aparición contrastó con la imagen de control que suele proyectar.

En los corrillos políticos se interpretó su actitud como una señal de desgaste. El trasfondo de internas, las crecientes críticas a su estilo de conducción y los rumores de tensiones con algunos aliados del oficialismo habrían impactado en la llamada “Jefa”, que se mostró menos firme y con un gesto adusto durante todo el acto. La exposición pública la encontró en un momento de debilidad poco habitual.

Los analistas señalan que Karina Milei viene atravesando semanas complejas, atravesadas por sospechas de corrupción en la gestión y por el fracaso en la estrategia electoral en provincia de Buenos Aires. A eso se suma el malestar interno de dirigentes libertarios que cuestionan decisiones tomadas desde la intimidad presidencial y que la tienen a ella como principal responsable.

Lo ocurrido en el acto no solo alimenta versiones sobre el desgaste de la hermana del Presidente, sino que abre interrogantes sobre la cohesión del núcleo más cerrado del oficialismo. Karina Milei, que hasta ahora se había mantenido como un símbolo de fortaleza y poder en la sombra, se mostró vulnerable. Y esa imagen, en política, siempre deja huella.

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El PRO paga el costo político de su alianza con los libertarios

La Libertad Avanza derivó en un fuerte retroceso del PRO en la provincia de Buenos Aires, donde perdió cinco de las doce bancas en juego y quedó expuesto ante cuestionamientos internos sobre la estrategia adoptada por la cúpula del partido.

El partido que lidera Mauricio Macri sufrió un golpe contundente en las elecciones bonaerenses, al mantener solo siete de las doce bancas en disputa entre la Cámara de Diputados y el Senado provincial. La victoria de Fuerza Patria por 15 puntos sobre sus listas dejó al PRO reducido y evidenció fracturas internas que ya se venían gestando desde el acuerdo con los libertarios. Dirigentes del propio partido calificaron el resultado como “desastroso” y cuestionaron la priorización de alianzas por encima de la gestión territorial.

El mapa electoral amarillo se limitó a dos secciones: la Quinta, encabezada por el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, y la Sexta, con Oscar Liberman. En el resto del territorio bonaerense, el peronismo consolidó su dominio, dejando a la fuerza de Macri con un espacio cada vez más acotado en la provincia.

La derrota reabrió la discusión interna sobre la conveniencia del acuerdo con La Libertad Avanza. Algunos dirigentes advirtieron que la alianza desvió la campaña hacia una discusión de alcance nacional, ignorando las necesidades locales y debilitando la representación territorial del partido. “No se pueden tomar decisiones políticas únicamente por el resultado electoral; hay que priorizar la coherencia y los valores que nos representan”, expresó un referente macrista.

Pese a la caída, algunos intendentes locales lograron retener su liderazgo en distritos como Vicente López y San Isidro, donde Soledad Martínez y Ramón Lanús aseguraron victorias con amplios márgenes. Sin embargo, el triunfo local no alcanzó para compensar la pérdida general en la provincia.

Mauricio Macri mantuvo silencio frente al resultado, mientras que otros dirigentes del partido insistieron en que la derrota constituye un “llamado de atención” sobre la necesidad de escuchar al interior y ajustar la estrategia de cara a los próximos desafíos electorales. El revés expone no solo la fragilidad de la alianza con los libertarios, sino también la dificultad del PRO para consolidar un discurso propio frente al avance del peronismo en Buenos Aires.

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Tras la paliza electoral, Milei acusa el impacto y estallan las internas libertarias

La contundente derrota electoral sacudió a La Libertad Avanza y desató una crisis interna que apunta al armado político de los hermanos Menem, mientras el asesor Santiago Caputo gana protagonismo. Milei ratifica el rumbo económico pese al cimbronazo electoral.

El gobierno de Javier Milei quedó en estado de conmoción tras la dura derrota en la provincia de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza quedó 13 puntos por detrás del frente encabezado por Axel Kicillof y Cristina Kirchner. El resultado, que superó incluso las previsiones más pesimistas del oficialismo, abrió una feroz disputa interna en la cúpula libertaria y puso en la mira a los hermanos Menem, responsables del armado político en el principal distrito electoral del país.

En la Casa Rosada admitieron que el desenlace fue un “mazazo” que obliga a recalcular la estrategia hacia octubre. Funcionarios del propio espacio calificaron el revés como una “paliza” y hablaron de errores graves en la conformación de listas y en la construcción territorial. El señalamiento apuntó directo a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, a su primo Eduardo “Lule” Menem y al operador provincial Sebastián Pareja, todos involucrados en el diseño de candidaturas que ya arrastraban cuestionamientos por vínculos con dirigentes reciclados del massismo y el kirchnerismo.

Mientras el sector menemista quedaba bajo fuego cruzado, la figura del asesor presidencial Santiago Caputo emergió fortalecida. Su incorporación tardía a la campaña y el protagonismo que tomó en la comunicación libertaria lo convirtieron en un actor central. La decisión de Milei de subirlo al escenario en La Plata, junto a Karina Milei y los ministros, fue interpretada como un mensaje de respaldo en medio del tembladeral interno.

El Presidente, que evaluó no presentarse en el búnker, finalmente dio un discurso breve en el que reconoció la magnitud de la derrota y prometió revisar “la política”, aunque ratificó sin matices su programa económico. La defensa del rumbo económico fue la única línea roja de un mensaje que buscó tranquilizar a los mercados, pese a la tensión que atraviesa al oficialismo.

El golpe bonaerense deja a La Libertad Avanza en una situación crítica: con el resultado provincial convertido en termómetro del humor social, el oficialismo enfrenta ahora el desafío de llegar competitivo a octubre sin que la interna termine de desangrarlo.

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El gobernador de Córdoba criticó a Milei tras el fracaso electoral en Buenos Aires

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, advirtió que “sin gestión, no hay futuro”, y llamó al Gobierno a escuchar lo que está ocurriendo en las sucesivas elecciones provinciales: “Con discursos de confrontación y división, no se resuelven los problemas”.

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, salió con fuertes críticas al presidente Javier Milei luego del revés que sufrió La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses. Tras la amplia victoria de Fuerza Patria, Llaryora advirtió que el resultado constituye “un llamado de atención a la conducción nacional” y reclamó un cambio de rumbo.

Sin gestión, no hay futuro”, subrayó el mandatario cordobés, al tiempo que pidió al Gobierno escuchar el mensaje de las urnas en las distintas provincias. Según planteó, la sociedad demanda crecimiento, desarrollo, paz y seguridad, no discursos de confrontación. “Las familias argentinas no llegan a fin de mes y eso no se resuelve con gritos ni divisiones”, enfatizó.

Reclamo conjunto desde el interior

En sintonía con Llaryora, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, también llamó la atención al Ejecutivo nacional: “Las elecciones provinciales muestran un claro mensaje. La gente no quiere más gritos, quiere hechos”.

Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de que el Gobierno abandone la confrontación y trabaje en políticas concretas que impulsen producción, empleo y transparencia.

El resultado bonaerense

Con más del 80 % de los votos escrutados, Fuerza Patria obtuvo el 46,9 % frente al 33,8 % de La Libertad Avanza, logrando una diferencia cercana a los 15 puntos. El triunfo se consolidó gracias al respaldo en el conurbano y una buena performance en el interior de la provincia.

La participación electoral alcanzó el 63,19 %, levemente superior a elecciones provinciales anteriores pero aún baja en comparación con las generales nacionales. Además, Fuerza Patria se aseguró la mayoría de bancas en la Legislatura bonaerense, consolidando su control político en el distrito más poblado del país.

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El Peronismo logró una contundente victoria en la sección electoral de base agropecuaria

La elección legislativa bonaerense dejó su mayor sorpresa en la cuarta sección electoral, un territorio integrado por 19 distritos de base agropecuaria que en los últimos meses sufrieron anegamientos e inundaciones. Allí, contra todos los pronósticos, Fuerza Patria se impuso con el 40,3% de los votos válidos, relegando a La Libertad Avanza al 30,3% y a Somos Buenos Aires al 20%.

Batacazo en la Cuarta Sección agropecuaria

La mayor novedad de las legislativas bonaerenses ocurrió en la Cuarta Sección Electoral, integrada por 19 municipios rurales del noroeste de la provincia, una región de fuerte perfil agropecuario que limita con Santa Fe, La Pampa y Córdoba y que además fue golpeada recientemente por las inundaciones.

Allí, el peronismo rompió una racha de casi dos décadas sin triunfos y dio el batacazo: Fuerza Patria obtuvo el 40,2% de los votos, seguido por La Libertad Avanza con el 30,28% y Somos Buenos Aires con el 19,95% (94,47% de mesas escrutadas). La última victoria peronista en la zona databa de 2005.

El resultado se replicó con fuerza en otras regiones: el peronismo también ganó con comodidad en la Segunda Sección, ubicada en el norte bonaerense, y en la Séptima Sección, en la zona centro.

El regreso después de 20 años

La lista encabezada por el camporista Diego Videla le dio al kirchnerismo su primera alegría local desde 2005. Apenas cuatro años atrás, el peronismo había perdido en la Cuarta por 16 puntos frente a Juntos, que en ese entonces alcanzó el 50,06% contra el 34,16%. En 2017, la derrota había sido aún más amplia: 25 puntos de diferencia.

En esta elección, sin embargo, el mapa se pintó de azul. Fuerza Patria ganó en 15 de los 19 distritos: arrasó en General Pinto (57%), Carlos Tejedor (56,8%), Rivadavia (55%) y superó el 50% en Chacabuco y Alberti. Los libertarios solo lograron imponerse en Trenque Lauquen, General Villegas, 9 de Julio y Lincoln, aunque con márgenes ajustados.

La Libertad Avanza, con Gonzalo Cabezas como primer candidato a senador provincial, había llegado con altas expectativas, respaldadas incluso por la presencia de Javier Milei en Junín, el municipio más poblado de la sección. Pero quedó relegada al segundo lugar.

Por su parte, Somos Buenos Aires, que llevó como cabeza de lista al intendente macrista de Junín, Pablo Petrecca, y al vecinalista de Chivilcoy, Guillermo Britos, esperaba capitalizar el peso territorial de sus nueve intendentes en la región (que concentran el 27% del electorado). Sin embargo, el espacio apenas alcanzó el tercer puesto.

Segunda Sección: espejo de la Cuarta

En el norte de la provincia, la Segunda Sección Electoral también marcó un regreso histórico. Allí, el peronismo ganó por primera vez en 20 años con el 35,45% de los votos, seguido por La Libertad Avanza con 29,84% y en tercer lugar por Hechos, el espacio de los hermanos Passaglia de San Nicolás, que cosechó un respetable 23,93%.

La última victoria del peronismo en la zona también había sido en 2005, con Ismael Passaglia como candidato del Frente para la Victoria. Desde entonces, el kirchnerismo había alternado entre segundos y terceros puestos, siempre a gran distancia de Cambiemos o el massismo.

Séptima Sección: tres bancas para el peronismo

En la Séptima Sección Electoral, con apenas ocho municipios, el peronismo tampoco ganaba desde 2005. En esta elección, Fuerza Patria obtuvo el 38,23% y, gracias al sistema del cociente Hare, se quedó con las tres bancas en juego para el Senado provincial.

El Peronismo se impuso en 25 de Mayo, Bolívar, Olavarría, General Alvear y Tapalqué, con diferencias que fueron desde los dos hasta los veinte puntos. La Libertad Avanza ganó en Azul, aunque sin superar el umbral del 33% necesario para acceder a una banca. En tanto, Somos Buenos Aires se impuso en Roque Pérez y Saladillo.

Balance

El resultado en estas tres secciones no solo representa un triunfo numérico para el kirchnerismo, sino también un cambio simbólico: después de casi dos décadas de derrotas consecutivas en zonas rurales y opositoras, el peronismo logró volver a imponerse en territorios clave de la provincia de Buenos Aires, con especial impacto en la cuarta sección agropecuaria, donde el clima de descontento por las inundaciones parecía anticipar otro escenario.

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Después de la paliza de Milei en Buenos Aires: ¿Qué puede pasar con el dólar?

El dólar vuelve a ocupar el centro de la escena económica en un contexto de creciente incertidumbre. La presión sobre los tipos de cambio paralelos se intensificó en las últimas semanas, empujados por la falta de divisas en el Banco Central, el goteo de reservas y la persistente desconfianza de los mercados en torno al rumbo económico. Ahora se suma el rechazo electoral en provincia de Buenos Aires. ¿Y ahora?

Los analistas señalan que, de mantenerse el actual nivel de intervención, el Gobierno podría enfrentar un dilema: seguir gastando reservas para contener la cotización o habilitar una devaluación más pronunciada. Por su parte, Javier Milei y Luis Caputo aseguraron que el modelo, repudiado en las urnas, “no se toca”.

En el mercado financiero, la expectativa está puesta en la capacidad del Ejecutivo de sostener el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y en la posibilidad de obtener financiamiento externo. Sin señales claras, la dolarización de carteras vuelve a acelerarse, y tanto el blue como los financieros (MEP y CCL) se convirtieron en termómetros de la desconfianza. Cada salto en esas cotizaciones presiona sobre los precios y alimenta el fantasma de una nueva espiral inflacionaria.

Lo que ocurra con el dólar en las próximas semanas dependerá de un delicado equilibrio entre política y economía. El Gobierno busca transmitir que no habrá un salto brusco del tipo de cambio, pero los mercados descuentan que la presión es insostenible a mediano plazo. En ese marco, la moneda norteamericana se mantiene como el factor más sensible para medir la estabilidad del plan económico y como el gran condicionante de las expectativas sociales.

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