Washington aprobó la designación del empresario cubano-estadounidense Peter Lamelas como nuevo embajador en la Argentina, un nombramiento cuestionado por sus declaraciones contra el peronismo y por su alineamiento con la política exterior más agresiva de Donald Trump.
La confirmación de Lamelas llega tras meses de polémica, luego de que en su audiencia en Washington descalificara a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y afirmara que vigilaría de cerca a las provincias argentinas por supuestos vínculos con China. Sus dichos, que evocaron el viejo manual de injerencia de la diplomacia norteamericana en América Latina, despertaron un rechazo generalizado en el arco kirchnerista y entre varios gobernadores peronistas.
El flamante embajador, de perfil empresarial y cercano al expresidente Trump, ya anticipó que enfocará su gestión en limitar la influencia de potencias rivales de Washington en la región. En su discurso incluyó a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán y China como “amenazas”, instalando un tono de confrontación que reaviva tensiones históricas en la relación bilateral.
Mientras desde la embajada estadounidense celebraron su confirmación, en Buenos Aires predomina la cautela. Para el oficialismo y parte de la oposición, la llegada de Lamelas plantea interrogantes sobre el respeto a la soberanía argentina y la posibilidad de que se repita un ciclo de tutelaje político al estilo de la Guerra Fría.