Caputo interviene otra vez en el mercado cambiario: el Banco Central vendiÃģ US$678 millones para sostener el dÃģlar
El gobierno de Milei, sin rumbo y a la defensiva, recurre a intervenciones financieras desesperadas. Ahora, el mandatario anuncia nuevos prÃĐstamos con el Tesoro de Estados Unidos para intentar cubrir la falta de planificaciÃģn econÃģmica.
El Banco Central saliÃģ nuevamente al rescate del dÃģlar y tuvo que vender US$678 millones, la cifra mÃĄs alta desde la salida del cepo, para frenar la escalada de la divisa, que para personas cotizaba a $1.523,75.
Con reservas que rondan los US$39.259 millones y tasas de interÃĐs que rozan el 46% TNA en plazos fijos, la autoridad monetaria intenta retener pesos y contener la presiÃģn sobre el dÃģlar. La maniobra evidencia la improvisaciÃģn de un gobierno que, sin un plan macroeconÃģmico serio, actÚa a los tumbos mientras Milei promete soluciones mÃĄgicas antes de las elecciones de octubre.

En lo que va de la semana, las ventas alcanzan US$1.110 millones, un intento desesperado de mantener la divisa por debajo de la banda, mientras crecen las expectativas de devaluaciÃģn y ajuste cambiario ante la evidente falta de estrategia.
Milei anuncia prÃĐstamo con el Tesoro de EE.UU.: âEstamos muy avanzadosâ
Desde CÃģrdoba, Milei confirmÃģ negociaciones con el Tesoro de Estados Unidos para un prÃĐstamo destinado a cubrir los vencimientos de deuda de 2026. âEstamos muy avanzadosâ, dijo, sin dar detalles sobre los montos exactos que superan los US$4.000 millones cada uno. La declaraciÃģn, mÃĄs que tranquilidad, refleja la precariedad fiscal de su gobierno y su costumbre de improvisar sobre la marcha.
El ministro de EconomÃa, Luis Caputo, intentÃģ calmar a los bonistas negando un posible default y asegurando que los pagos prÃģximos se realizarÃĄn. Pero las ventas rÃĐcord de dÃģlares y las tasas exorbitantes muestran que el gobierno solo actÚa ante la urgencia, sin plan ni rumbo, mientras Milei juega a la polÃtica de parches en lugar de enfrentar los problemas de fondo.
Entre medidas improvisadas, anuncios sin respaldo y deuda que se acumula, la estrategia de Milei es clara: postergar lo inevitable mientras la economÃa se tambalea bajo su conducciÃģn errÃĄtica.









