El gobierno libertario volvió a intervenir en el mercado cambiario, esta vez de manera indirecta: el Banco Central ordenó a los bancos que operan con billeteras digitales suspender la venta de dólar oficial. La medida impactó de inmediato en plataformas como Cocos, Mercado Pago y Ualá, que debieron interrumpir el servicio.
La primera en dar la noticia fue Cocos. Su CEO, Ariel Sbdar —quien en su momento se mostró como un entusiasta del proyecto de Javier Milei— reveló en la red X lo ocurrido cuando un usuario le consultó por la operatoria: “Nos pidieron apagar”, fue la escueta respuesta que terminó confirmando la restricción. Hasta ayer, Sbdar era uno de los emprendedores que defendía los avances de la libertad. Otros tiempos.
Horas más tarde, la empresa emitió un comunicado en el que precisó: “A las 12.30, el banco proveedor solicitó a Cocos cortar el servicio de operatoria de dólar oficial, el cual permanecerá suspendido hasta nuevo aviso. No se ha informado el motivo de dicha solicitud”.
La decisión llega en un contexto de fuerte presión cambiaria por un esquema económico que solo se basa en deuda y especulación. Ese esquema no cierra y el propio mercado financiero lo sabe. El apoyo de Estados Unidos solo se redujo a tuits y reuniones pero no a plata. El modelo así como está no cierra. Y todos los saben.