Mientras la Casa Rosada busca desesperada en Washington un salvataje financiero para contener la crisis cambiaria, un grupo de senadores del Partido Demócrata de Estados Unidos le reclamó al presidente Donald Trump que no avance con un paquete de asistencia para el gobierno de Javier Milei.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había anticipado que la Casa Blanca evalúa alternativas como un swap por 20.000 millones de dólares, un crédito stand-by e incluso la compra de bonos argentinos. Sin embargo, ese anuncio encendió las alarmas en la oposición demócrata, que en una carta firmada por 14 legisladores expresó su “profunda preocupación” por el destino de fondos de los contribuyentes norteamericanos en medio de la campaña electoral argentina.
Los senadores advirtieron que las medidas económicas recientes de Milei, como la suspensión temporal de retenciones a la soja, el maíz y el trigo, generan un impacto directo sobre la competitividad de los agricultores estadounidenses, ya golpeados por la política arancelaria de Trump. Según el texto, esa decisión dejó a los productores norteamericanos en desventaja frente a Argentina y permitió que China, tradicional comprador de granos de EE.UU., adquiriera decenas de cargamentos argentinos en pocos días.
“El rescate a la Argentina llegaría en un momento en el que nuestros agricultores enfrentan caídas de precios, márgenes cada vez más estrechos y la pérdida de mercados clave. No está claro por qué se debería usar dinero público para apuntalar la campaña de reelección de un presidente extranjero”, advirtieron los legisladores.
La carta, respaldada por referentes como Amy Klobuchar, Elizabeth Warren, Bernie Sanders y Chuck Schumer, también remarcó que casi el 20% de la producción agrícola estadounidense se exporta cada año y que cualquier alteración de la competencia internacional pone en riesgo a la cadena agroindustrial del país.
En paralelo, la Asociación de Productores de Soja de EE.UU. reiteró que la caída del precio del grano coincide con el inicio de la cosecha y reclamó que la prioridad del gobierno sea recomponer el vínculo comercial con China en lugar de destinar miles de millones de dólares a la campaña electoral de Milei en Argentina.
Los senadores concluyeron su reclamo con un pedido concreto: el cese inmediato de cualquier plan de asistencia financiera a Milei, argumentando que la verdadera urgencia está en fortalecer la competitividad agrícola de Estados Unidos y no en “subvencionar a un país extranjero para influir en sus elecciones legislativas”.