La crisis aprieta a las pymes y crece el riesgo de cierres antes de fin de año

Un relevamiento empresario advierte que más de la mitad de las pequeñas y medianas firmas trabaja sin rentabilidad, el empleo sigue cayendo y aumentan las dificultades para sostener la actividad por la baja de ventas y el alza de costos.

La situación de las pequeñas y medianas empresas continúa deteriorándose y vuelve a encender señales de alarma en el entramado productivo: más del 13% de los empresarios reconoce que existe la posibilidad concreta de cerrar su negocio antes de que termine el año, en un contexto marcado por el desplome del consumo, la pérdida de empleo y márgenes de ganancia prácticamente inexistentes.

Según un relevamiento de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), seis de cada diez pymes operan hoy sin resultados positivos y cerca del 25% asegura que trabaja a pérdida. La suba de costos supera a los aumentos de precios y obliga a muchas firmas a endeudarse no para invertir, sino para sostener el funcionamiento corriente y cumplir con obligaciones básicas.

El impacto sobre el empleo ya es visible. En los últimos meses se profundizó la destrucción de puestos de trabajo registrados y el retroceso de empresas activas. Los datos oficiales muestran una caída sostenida en la cantidad de empleadores, con una retracción particularmente fuerte en el sector industrial.

El estudio también revela que casi nueve de cada diez empresas afrontaron aumentos de costos, mientras que tres de cada cuatro trasladaron parte de esos incrementos a precios, aunque sin lograr compensar la inflación. La brecha entre ingresos y gastos terminó por erosionar aún más la rentabilidad y agravó los problemas de liquidez.

La fragilidad financiera se refleja además en la cadena de pagos. Más de la mitad de las pymes denunció plazos de cobro más largos por parte de sus clientes y un aumento en los incumplimientos. En promedio, las firmas cobran a 37 días y pagan a sus proveedores a 30, una ecuación que estrecha aún más el capital de trabajo.

El presidente de ENAC, Diego Ojeda, advirtió que “la mayoría de las empresas tuvo que aumentar precios, pero aun así no logra cubrir la suba de los costos, lo que las empuja a perder rentabilidad y a trabajar por debajo del punto de equilibrio”.

Las ventas tampoco muestran signos de recuperación. Una proporción significativa de empresas reportó caídas de dos dígitos en las unidades vendidas durante el último trimestre, con un impacto más severo en la industria y el comercio. La utilización de la capacidad instalada se mantiene en niveles bajos, otro indicador de la recesión que atraviesa el sector.

De cara a los próximos meses, las expectativas siguen siendo mayoritariamente negativas. La mayoría de los empresarios anticipa un empeoramiento de la economía, no prevé incorporar personal y descarta nuevas inversiones. Entre los principales factores que explican el freno aparecen la retracción del mercado interno, la baja rentabilidad y el avance de las importaciones.

Desde el sector insisten en la necesidad de medidas de emergencia. “Hace tiempo que advertimos sobre la pérdida de miles de pymes y reclamamos una ley que atienda esta situación, pero la agenda oficial va por otro lado”, señaló Ojeda.

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