Alarma en el Gobierno: un informe interno confirma la fuerte destrucción de puestos de trabajo

En medio del debate por la reforma laboral, un informe del propio Ministerio de Capital Humano encendió todas las alarmas: en apenas seis meses se perdieron 86.000 puestos de trabajo asalariados registrados y la tasa de despidos sin causa alcanzó en noviembre su nivel más alto en un año.

Los datos surgen del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y muestran que el empleo asalariado registrado cayó 0,2% en noviembre de 2025 respecto del mes anterior. La contracción no fue aislada: se verificó tanto en el sector privado (-0,2%) como en el sector público (-0,4%). Solo el trabajo en casas particulares mostró una variación mensual positiva (+0,6%), aunque en la comparación interanual también exhibe retrocesos.

En el sector privado, el empleo asalariado alcanzó los 6,189 millones de personas, con una baja de 13.100 trabajadores en un solo mes. Pero el dato más preocupante es la tendencia: entre junio y noviembre de 2025 se registraron variaciones mensuales negativas consecutivas, acumulando una pérdida total de 86.000 empleos formales.

Si la comparación es interanual, el deterioro resulta aún más evidente. El empleo asalariado cayó 1,1% frente a noviembre de 2024, lo que equivale a 114.800 trabajadores menos. La reducción abarcó a todas las categorías: el sector privado perdió 78.800 puestos (-1,3%), el trabajo en casas particulares cayó en 5.200 empleos (-1,2%) y el sector público se redujo en 30.900 cargos (-0,9%).

El trabajo independiente tampoco muestra señales sólidas de recuperación. En términos interanuales, el conjunto de trabajadores independientes se contrajo 10,2%, con 320.600 personas menos. Si bien el monotributo creció 4,2% (88.600 personas más), la caída del 61,9% en los monotributistas sociales —atribuida a cambios normativos específicos— fue determinante en el resultado general. Los autónomos, por su parte, retrocedieron 1,2%.

En paralelo, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) reveló que la incidencia de despidos sin causa en el sector privado alcanzó en noviembre 0,8 cada 100 trabajadores, el valor más alto de los últimos doce meses. En términos interanuales, el indicador creció 60% respecto de diciembre de 2024, igualando los niveles de 2023 y retornando a los registros previos a la pandemia.

Aunque el informe señala que la remuneración nominal bruta promedio fue de $1.836.177 en noviembre, con un incremento interanual del 30,1%, el dato salarial queda relativizado frente al contexto de pérdida de empleo y mayor conflictividad laboral.

El panorama que dibuja el propio Gobierno es el de un mercado laboral formal en retroceso, con caída sostenida del empleo registrado y aumento de despidos en plena discusión de cambios estructurales en la legislación laboral. Más allá del discurso oficial, los números exponen una realidad que difícilmente pueda minimizarse.

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