En las últimas horas, quedó en el centro de la polémica Federico Furiase, actual secretario de Finanzas y uno de los principales colaboradores del ministro de Economía, Luis Caputo. Según la denuncia, Furiase accedió a un crédito superior a los $300 millones para adquirir una propiedad en un country.
El escándalo por los créditos del Banco Nación a funcionarios del gobierno nacional sigue creciendo y suma nuevos nombres, montos y detalles que profundizan las sospechas sobre posibles beneficios otorgados en condiciones privilegiadas.
En las últimas horas, quedó en el centro de la polémica Federico Furiase, actual secretario de Finanzas y uno de los principales colaboradores del ministro de Economía, Luis Caputo. Según la denuncia, Furiase accedió a un crédito superior a los $300 millones para adquirir una propiedad en un country, en una operación que habría contado con una tasa subsidiada, muy por debajo de las condiciones que enfrenta hoy cualquier ciudadano.
El dato no solo refuerza los cuestionamientos sobre el uso de fondos del banco estatal, sino que además suma un elemento sensible: el funcionario ya contaría con otras propiedades, lo que vuelve a poner bajo la lupa los criterios de acceso a este tipo de financiamiento.
La información fue difundida por el periodista Alejandro Bercovich en el programa Minuto Uno, conducido por Gustavo Silvestre en C5N, y generó un fuerte impacto en medio de un contexto ya cargado de denuncias similares.
El caso de Furiase no aparece como un hecho aislado. Forma parte de una serie de operaciones que actualmente están siendo investigadas en la Justicia por presunto otorgamiento de créditos en condiciones ventajosas a funcionarios del gobierno de Milei.
Entre los nombres señalados también figuran Felipe Núñez, asesor del Ministerio de Economía, quien habría recibido cerca de $373 millones; Emiliano Mongilardi, integrante del directorio de YPF, con un préstamo cercano a los $300 millones; Juan Pablo Carreira, vinculado a la comunicación oficial, con un crédito superior a los $100 millones; y la diputada Lorena Villaverde, quien habría accedido a financiamiento pese a encontrarse embargada.
La denuncia fue impulsada por el abogado Alejandro Díaz Pascual y apunta también a exautoridades del Banco Nación, como Daniel Tillard y Juan Curuchet, por su presunto rol en la aprobación de estos préstamos.
Actualmente ya existen al menos diez presentaciones en Comodoro Py y dos causas judiciales abiertas que buscan determinar cómo se otorgaron estos créditos, bajo qué condiciones y si existieron irregularidades en el acceso por parte de funcionarios públicos.
Con cada nueva revelación, el caso escala en gravedad y aumenta la presión para que se esclarezca si hubo un esquema sistemático de beneficios financieros dentro del entorno del gobierno.