Eduardo Feinmann, periodista del Grupo Clarín, La Nación, conductor de A24 y columnista de Infobae, publicó este martes una nota de opinión dirigida directamente a Manuel Adorni que, pese a las formas diplomáticas, tiene el peso de un ultimátum. “Manuel, te lo digo sin rodeos. Hoy dejaste de sumar y empezaste a restar. En política, ese punto es terminal”, arrancó el periodista, antes de rematar: “Cuando el vocero se vuelve noticia, algo se rompió. El impacto es directo al corazón del Gobierno.”
La columna cierra con una frase que Feinmann se encargó de matizar —”No es pedirte la renuncia. Es ayudarte a pensar”— aunque el sentido del texto difícilmente admite otra lectura.
El texto apareció un día después de una declaración judicial que profundizó el escándalo que rodea al jefe de Gabinete. El contratista Matías Tabar declaró ante el fiscal federal Gerardo Pollicita que Adorni le pagó us245.000 en efectivo por la refacción de su casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
El fuego amigo no viene solo de Feinmann. Nicolás Márquez, el escritor que biografió a Milei y es considerado uno de los intelectuales de cabecera del movimiento libertario, también exigió su renuncia en redes. El diputado Oscar Zago, exjefe del bloque oficialista en el Congreso, fue más lejos y deslizó que la continuidad de Adorni no responde a una decisión del propio Presidente: “Si lo dejan elegir al jefe de Estado, Adorni no estaría más”, afirmó, sugiriendo que es Karina Milei quien sostiene políticamente al funcionario. ¿Por qué lo sostiene, qué sabe Adorni?
Adorni sigue en su cargo y Milei, por ahora, lo respalda. Pero el cerco se achica. Lo que hasta hace unas semanas era una ofensiva opositora se convirtió en una interna que ya atraviesa a periodistas afines, legisladores propios e intelectuales del espacio. La pregunta en el oficialismo ya no es si el escándalo escala, sino hasta dónde.