Un especialista que analizó el historial y las pericias del Presidente advierte una grave desconexión de la realidad y exige evaluar su inhabilidad por la vía constitucional.
El estado de salud mental de Javier Milei ha pasado a ser un debate central respecto a su capacidad para gobernar. Durante una entrevista brindada a Crónica, el psiquiatra José Abásolo, profesional con 50 años de experiencia, expuso su diagnóstico presuntivo: “Estamos siendo gobernados por un individuo que ha perdido el contacto vital con la realidad”. El médico sostuvo que las descalificaciones habituales del mandatario responden a “una defectuosa estructuración de la conciencia moral, porque la conciencia moral es un juicio crítico de la razón mediante el cual se reconoce la cualidad ética de un acto y él no se da cuenta de eso”.
En su exposición, el especialista repasó los antecedentes del Presidente y recordó que logró verificar la pericia ordenada en 2018 por un juez de Salta tras agresiones a una periodista, habiendo hablado directamente con el psicólogo que intervino en Rosario de la Frontera. Abásolo remarcó que, lejos de ser un hecho aislado, se trata de “una sumatoria de hechos de conductas desadaptativas, de estímulo atentatorio a la dignidad de las personas”, agregando que “uno podría observarlo como una mala educación, pero en realidad también puede ser un síntoma de un trastorno de personalidad grave”.
Al detallar el cuadro psicopatológico, el profesional identificó un conjunto de síntomas alarmantes: “Aparecen elementos pseudodelirantes mesiánicos, la megalomanía, lo autorreferencial, la sobrevaloración, el orgullo, la desconfianza y la falta de comprensión empática”. Asimismo, afirmó categóricamente que Milei “desde que subió a este escenario no bajó más; vive su propia ficción permanentemente”, advirtiendo que, como ocurre con muchos enfermos mentales, es una persona vulnerable que puede ser aprovechada por sectores inescrupulosos. Por su parte, la conducción del programa solidarizó al canal con los periodistas agredidos por el mandatario y repudió la falta de respeto a la investidura presidencial.
El análisis contó también con la participación del dirigente sindical Rodolfo Aguiar, quien coincidió con el diagnóstico y manifestó: “La desconexión del Presidente con la realidad en este momento es absoluta, es completa. Tenemos un presidente que vive su propia ficción, una ficción en la que los argentinos no jugamos ningún rol”. En el intercambio, se planteó además que el jefe de Estado actúa como una “marioneta” y un “títere”, mientras que las decisiones centrales de la gestión son ejecutadas por el poder real en un contexto signado por la incapacidad del mandatario para entablar lazos afectivos duraderos.
Frente a la gravedad de la situación, Abásolo enfatizó que se debe recurrir a las herramientas institucionales: “El juicio político para mí tiene que existir y también la inhabilitación”. Recordó que el sistema constitucional establece la sucesión en el artículo 88 por razones de incapacidad física o mental, planteando que el Congreso debe ordenar un psicodiagnóstico exhaustivo a cargo del Cuerpo de Peritos Forenses para determinar la invalidez de sus actos jurídicos.
Finalmente, el psiquiatra concluyó con una tajante advertencia sobre el futuro institucional del país: “Creo que el pronóstico no es bueno. Dice cualquier cosa y no mide las consecuencias, tampoco es consciente de su padecimiento”. Los especialistas remarcaron que el examen médico no es una opinión política sino una medida de urgencia y sentido común, afirmando que “el destino del Presidente no debe ser la cárcel, sino un tratamiento psiquiátrico”, dado que su permanencia en el cargo resulta peligrosa tanto para la Nación como para su propia salud.