Una demanda colectiva cuestiona los costos de determinados préstamos de la plataforma y reclama revisar los intereses cobrados durante los últimos tres años. La presentación advierte sobre CFTEA que pueden superar el 1.300%, mientras crece el endeudamiento y la morosidad de los hogares.
En un escenario de creciente endeudamiento de las familias y dificultades cada vez mayores para llegar a fin de mes, Mercado Pago vuelve a quedar bajo la lupa. Una demanda colectiva cuestiona ante la Justicia los costos aplicados a determinados créditos de la plataforma y advierte que, en algunos casos, el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA) puede alcanzar el 1.375,94%.
La presentación fue impulsada por el abogado Diego Espasandín, fundador de la Asociación de Consumidores Financieros de la República Argentina (ACFRA), y tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 24 de la Ciudad de Buenos Aires. El reclamo apunta contra Mercado Libre S.R.L., titular de Mercado Pago, y surgió a partir de los casos de dos consumidoras.
El planteo busca que se revisen los costos financieros aplicados durante los últimos tres años y que, si la Justicia determina que existieron cobros indebidos, se ordene su devolución. ACFRA pretende además que una eventual sentencia favorable tenga alcance colectivo y pueda beneficiar a otros usuarios que hayan atravesado situaciones similares.
Créditos al alcance de un clic, pero con costos millonarios
La controversia adquiere especial relevancia en un contexto en el que el crédito dejó de ser para muchas familias una herramienta para financiar consumos extraordinarios y pasó a convertirse en un recurso para cubrir gastos cotidianos y llegar a fin de mes.
Las plataformas digitales facilitaron el acceso al financiamiento: en pocos pasos y sin concurrir a un banco, un usuario puede obtener dinero de manera inmediata. Pero esa misma facilidad puede convertirse en un problema cuando quien solicita el préstamo ya tiene sus ingresos comprometidos y debe afrontar costos financieros elevados.
Según ACFRA, determinados préstamos ofrecidos por Mercado Pago presentan condiciones que podrían resultar desproporcionadas y configurar una práctica abusiva. En las líneas de consumo y préstamos personales cuestionadas, las tasas nominales anuales (TNA) informadas van desde el 48% hasta el 249%.
En el extremo superior, una TNA del 249% se traduce en una Tasa Efectiva Anual (TEA) del 863,48% y un CFTEA máximo del 1.375,94%. Este último indicador incorpora, además de los intereses, impuestos y otros costos asociados al financiamiento, por lo que permite dimensionar el costo total de una operación en términos anualizados.
El dato requiere una aclaración: el 1.375,94% no significa que ese porcentaje se cobre directamente sobre cada cuota o sobre el capital prestado, sino que expresa de manera anualizada el costo financiero total de determinadas operaciones.
Qué responde Mercado Pago
Desde la compañía explicaron que las condiciones de cada préstamo se determinan mediante un sistema propio de evaluación de riesgo. Según esa explicación, los costos más elevados corresponden principalmente a créditos de bajo monto otorgados a personas sobre las que existe poca información respecto de sus antecedentes crediticios.
La empresa también señaló que aproximadamente el 2% de los préstamos corresponde al segmento de mayor costo. De esta manera, Mercado Pago sostiene que las diferencias entre las tasas responden al perfil de riesgo de cada cliente.
Sin embargo, la magnitud de los costos cuestionados vuelve a abrir el debate sobre qué precio pagan los consumidores con menor acceso al sistema financiero tradicional. La comparación con los préstamos bancarios tampoco es estrictamente equivalente, ya que las condiciones dependen del monto, el plazo y el perfil de cada usuario, aunque los CFTEA denunciados aparecen por encima de los registrados en numerosas líneas de préstamos personales de bancos tradicionales.
Un reclamo que podría alcanzar a millones de usuarios
Espasandín sostuvo en el streaming Contra Ataque que muchos consumidores recurren a estos préstamos para afrontar necesidades económicas concretas y terminan asumiendo costos que la asociación considera excesivos.
Sobre esa base, ACFRA busca que el reclamo iniciado a partir de dos casos particulares pueda extenderse a otros usuarios que se encuentren en una situación equivalente. La organización estima que el universo potencial podría alcanzar a unos siete millones de personas en todo el país, aunque se trata de una proyección de la entidad demandante y no de una cantidad de consumidores damnificados reconocida por la Justicia.
Ahora será el tribunal el que deberá determinar si los costos financieros cuestionados se ajustaron a la normativa vigente y si existieron cobros que correspondan ser restituidos. También deberá definir, en caso de una eventual sentencia favorable, el alcance que podría tener el reclamo colectivo.
El caso vuelve a poner el foco sobre una de las caras más problemáticas del boom del crédito digital: la posibilidad de conseguir dinero en cuestión de minutos reduce las barreras de acceso al financiamiento, pero también puede facilitar el ingreso a un circuito de deuda difícil de abandonar.
En momentos en que la morosidad y el endeudamiento de los hogares alcanzan niveles preocupantes, la discusión ya no pasa solamente por la facilidad para obtener un préstamo, sino por cuánto termina pagando una familia por acceder a esos pocos clics que le permiten resolver una urgencia económica.