La tasa de desocupación alcanzó al 7,9% en el segundo trimestre y ya acumula tres subas trimestrales consecutivas. El dato, que representa a unos 1,2 millones de personas, expone una creciente tensión entre el discurso del Gobierno sobre el mercado laboral y una realidad marcada por más personas buscando trabajo, mayor informalidad y empleos de menor calidad.
La desocupación volvió a subir y alcanzó el 7,9% durante el segundo trimestre, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato representa a alrededor de 1,2 millones de personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente.
El registro adquiere especial relevancia por su evolución: se trata de la tercera suba trimestral consecutiva, luego del 6,6% registrado en el tercer trimestre de 2025. Al mismo tiempo, la tasa de actividad llegó al 48,9% y la tasa de empleo se ubicó en 45%, equivalente a unos 13,6 millones de personas.
La fotografía del mercado laboral también muestra otro dato de alerta: la informalidad aumentó un punto porcentual interanual, mientras que entre los trabajadores informales creció especialmente el peso del cuentapropismo. Según Daniel Schteingart, director de Fundar, la informalidad pasó del 43% al 45% en el último año, en un escenario en el que cayó el empleo formal y aumentó el informal.
El dato laboral contrasta particularmente con las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien cuestionó la idea de que el Estado deba crear puestos de trabajo y planteó: “¿Para qué voy a crear puestos de trabajo si la cantidad de gente no cambia?”. La pregunta presidencial queda así enfrentada con un mercado laboral en el que cada vez más personas salen a buscar empleo y no encuentran una ocupación.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 17, 2026
Las tasas de actividad, empleo y desocupación se ubicaron en 48,9%, 45% y 7,9%, respectivamente, en el 2° trimestre de 2026https://t.co/WCIHuhJXtb pic.twitter.com/uLaPBOouSW
La discusión no pasa solamente por la cantidad de puestos de trabajo, sino también por qué tipo de empleo se está generando. El economista Diego Piccardo señaló que durante el trimestre se incorporaron 338.000 personas al mercado laboral, mientras que 265.000 consiguieron una ocupación. La diferencia —73.000 personas— explica el incremento de la desocupación.
Piccardo también destacó el deterioro de la composición del empleo: la informalidad habría alcanzado el 45%, con un incremento estimado de 348.000 trabajadores informales. En ese sentido, sostuvo que el mercado laboral está atravesando una recomposición hacia formas de ocupación con menor estabilidad.
La mayor presión sobre los hogares también aparece detrás de estos números. Cuando los ingresos pierden capacidad para sostener el presupuesto familiar, más integrantes pueden verse obligados a incorporarse al mercado laboral. Si la economía no genera suficientes puestos de trabajo capaces de absorber esa nueva oferta, la tasa de desocupación aumenta aunque también crezca la cantidad de personas dispuestas a trabajar.
El fenómeno resulta especialmente visible en algunas regiones. Las mayores tasas de desocupación se registraron en Gran Rosario, con 11,5%; Gran Córdoba, con 10,5%; y Mar del Plata, con 9,9%. En los aglomerados del interior, además, la desocupación aumentó 0,8 puntos porcentuales frente al trimestre anterior, hasta alcanzar el 7,6%.
Para el CEPEC, los indicadores reflejan una mayor presión sobre el mercado laboral: no solo aumentó la cantidad de personas que buscan trabajo sin conseguirlo, sino también quienes necesitan incrementar sus horas trabajadas o recurrir a una segunda ocupación.
Así, el 7,9% de desocupación funciona como una señal de alerta sobre una de las principales tensiones del modelo económico: mientras desde el Gobierno se relativiza la necesidad de generar puestos de trabajo, los datos oficiales muestran una mayor presión sobre el mercado laboral, un crecimiento de la informalidad y dificultades para transformar el aumento de la población económicamente activa en empleo estable.