Un informe de consultoras privadas enciende la alarma roja sobre el esquema de endeudamiento del Ministerio de Economía. El canje de pasivos y la emisión descontrolada de títulos cortos acumulan una montaña de compromisos impagables que amenaza con una nueva devaluación y más inflación.
El modelo económico de la gestión libertaria sumó una advertencia devastadora por parte del sistema financiero. Informes de principales consultoras privadas revelaron que la bola de nieve de la deuda en pesos emitida por la Tesorería bajo la conducción de Luis Caputo ya equivale a cuatro veces el tamaño de la base monetaria actual. La maniobra, presentada por la propaganda oficial como un “saneamiento” del Banco Central, no hizo más que trasladar y multiplicar el riesgo sistémico hacia las cuentas públicas del Estado.
El descalabro financiero responde a la estrategia del Palacio de Hacienda de patear vencimientos hacia el futuro mediante la colocación sistemática de títulos de deuda a corto plazo y letras a tasa fija. Lejos de reducir el pasivo estatal, la acumulación masiva de estos instrumentos generó una dependencia absoluta del carry trade y de los encajes bancarios, configurando una trampa de liquidez que deja al Gobierno sin margen de maniobra ante cualquier temblor en el mercado bursátil.
Esta hipertrofia de los pasivos estatales desmiente categóricamente la premisa del “déficit cero” y el supuesto orden macroeconómico que pregona Balcarce 50. Para sostener el diferimiento de los pagos, el Poder Ejecutivo se ve obligado a convalidar tasas de interés reales desmedidas que asfixian el crédito a la producción, congelan el consumo y devoran los ingresos del sector privado, acelerando la parálisis de la actividad económica real.
Especialistas del sector advierten que la magnitud del vencimiento acumulado pone al país en una encrucijada letal: o bien se avanza hacia un reperfilamiento forzoso de los compromisos, o la eventual emisión monetaria para cubrir los vencimientos derivará en un salto cambiario descontrolado y un nuevo espiral hiperinflacionario que devastará el poder adquisitivo de las mayorías.
El informe deja al descubierto la naturaleza especulativa del experimento libertario. Mientras el relato oficial intenta disimular el colapso social tras planillas de dibujo fiscal, la acumulación indiscriminada de deuda en pesos construye una bomba de tiempo financiera cuya detonación amenaza con arrastrar a la economía argentina a una crisis de proporciones históricas.