El Presidente es noticia en el mundo por los insultos y las agresiones vertidas en Madrid, dirigidas al mandatario español como a reconocidos periodistas ibéricos.
Javier Milei, como se sabe, está de gira por España, específicamente en Madrid, donde su presencia no pasa desapercibida, aunque no por las mejores razones: el rey Felipe no lo recibió y su amigo Santiago Abascal, líder del neofascista Vox, tampoco quiso encontrarse con él, pese a que el argentino fue casi específicamente a respaldar las candidaturas derechistas para las elecciones del mes próximo.
Para colmo, insultó al jefe de gobierno español, Pedro Sánchez -que le respondió con ironías-, y atacó verbalmente a periodistas locales de los principales medios, como Cadena SER y el diario El País, exhibiendo una vez más su inexplicable e incontenible agresividad, más propia del análisis psicológico que del político.
Ante la consulta de un trabajador de prensa sobre las dificultades económicas que sufre la población argentina para llegar a fin de mes, el mandatario le respondió: “Si vos querés abrazarte a un eslogan emocional, bien; amo tu corazón, pero no puedo respetar tu cerebro”.
Pero la situación más difícil la vivió la periodista Julia Molina, de Cadena SER, quien le preguntó si consideraba que su presencia en España incomodaba a sus aliados de la derecha local, como el Partido Popular y Vox, dado que ningún líder de estas fuerzas programó reuniones ni fotos oficiales con él, cuando en visitas anteriores se desvivían por abrazarlo.

La pregunta despertó la ira del mandatario argentino que, al parecer, ha bajado sus niveles emocionales de tolerancia a menos que cero: “Esa me parece una visión de gente muy corta intelectualmente y miserables políticos, vale para tu caso”, le dijo.
Habló la periodista española agredida por Javier Milei
Consultada telefónicamente sobre la situación, la periodista Julia Molina confesó que “nunca jamás me ha pasado; hablo habitualmente con políticos y jamás me habían respondido así”, señalando que ni ella ni la prensa española está acostumbrada a ese tipo de tratos por parte de dirigentes públicos.
No obstante, dijo “un insulto de un presidente así no me compromete a mí en mi trabajo”, pero aclaró que “me preocupa más pensar cómo puede afectar a otro tipo de periodistas” más expuestos, como los argentinos.
También reveló que durante el desayuno previo se escucharon expresiones agresivas hacia otros comunicadores: “Ha insultado gravemente a un medio argentino; les ha llamado mentirosos y corruptos a esos compañeros”, relató Molina a La Voz.