Petroleros están de paro y podría faltar combustible en los próximos días
La medida la lleva a cabo la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles (FASiPeGyBio) pese a la conciliación obligatoria.
La medida la lleva a cabo la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles (FASiPeGyBio) pese a la conciliación obligatoria.
Este mensaje se enmarca en la decisión de Macri de quitar los subsidios en Vaca Muerta
Petroleros mantienen un acampe en la puerta de la planta Elicabe, en Bahía Blanca. El martes habrá una audiencia en el Ministerio de Trabajo bonaerense para intentar el freno de los despidos
Nada menos que el gobernador provincial, a causa de la crisis petrolera, acusó al ministro de Energía de la Nación impulsar la flexibilización laboral para el sector hidrocarburífero. Lo tildó de enemigo de la provincia.
El gobernador del Chubut, Mario Das Neves, aseguró que el ministro de Energía, Juan José Aranguren, es "el enemigo mayúsculo" de la provincia porque impulsa una flexibilización laboral para el sector hidrocarburífero.
Das Neves le apuntó al funcionario nacional en medio de la crisis que afecta a la actividad petrolera en toda la Patagonia por la baja de equipos por parte de las empresas, que además están mudando sus intereses al Neuquén.
El gobernador decidió no ser parte del preacuerdo firmado por el Gobierno nacional, las operadoras y el Sindicato del Petróelo y Gas Privado que conduce Jorge "Loma" Ávila por estar en desacuerdo con las cláusulas.
"No vamos a firmar nada de apuro y que sirva para la flexibilización laboral. Yo no soy el Momo Venegas", dijo Das Neves haciendo referencia al acuerdo con una crítica al líder sindical de los peones rurales, muy cercano al gobierno.
El entendimiento firmado el martes en Buenos Aires flexibiliza las condiciones de los convenios colectivos y al mismo tiempo asegura el mantenimiento de equipos para sostener la actividad y los empleos.
Los gremios del sector iniciaron hoy una huelga por 48 horas en Neuquén, Río Negro y La Pampa en reclamo de la reincorporación de más de 2.000 empleados que cumplían tareas para la empresa estatal.
El paro petrolero en comenzó esta mañana luego de la ola despidos anunciada la semana pasada por la estatal YPF, que incluye a unos 1700 trabajadores tercerizados y 400 jerárquicos, todos pertenecientes a empresas en el segmento de perforación, mantenimiento y limpieza de pozos.
Sindicalistas como Guillermo Pereyra y Manuel Arévalo advirtieron que las medidas de fuerza se profundizarán si no hay respuesta.
“Después de estar reunidos tres meses, a los efectos de consensuar mejores políticas y aportarle a las operadoras, al Gobierno nacional y al provincial, buscándole la vuelta para atraer inversiones, YPF saca los pies del plato y arma este terrible zafarrancho de un día para el otro. Los despidos son un golpe durísimo a las familias trabajadoras del sur”, dijo Arévalo, secretario general del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y del Gas Privado en la región.
Además, Arévalo reclamó la reincorporación de los cesanteados, continuidad laboral y políticas de Estado para “desarrollar la cuenca neuquina”.
“Cada vez que llega al poder cierta tendencia, lo primero que hace es ver cómo le pueden sacar al trabajador lo que le ha costado décadas conseguir, pero nunca han tenido éxito”, recordó y luego advirtió al gobierno de Mauricio Macri: “Que no se equivoquen, nosotros no estamos para reglar el sacrificio de los trabajadores”.
Por su parte, el titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, adelantó que luego del paro de 48 horas las medidas de fuerza podrían endurecerse: “si no hay acuerdo, si no hay reincorporación, esto se va a profundizar”.
Los trabajadores interrumpirán las operaciones del gasoducto que se extiende por 6.100 kilómetros entre Tierra del Fuego y Buenos Aires, que está a cargo de la empresa Transportadora de Gas del Sur SA (TGS), la mayor transportista de gas de América Latina.
La Federación Argentina del Petróleo, Gas y Biocombustibles confirmó que la medida está decidida para el 1 de junio, por lo que los trabajadores cortarán el gas proveniente de Tierra del Fuego en rechazo a la suba de tarifas.
El secretario de Asuntos Internacionales y Políticas Institucionales del gremio, Luis Sosa, dijo en diálogo con radio Del Plata que los trabajadores se solidarizarán así con todos los sectores de la economía que están sufriendo el "tarifazo".
"No es una amenaza, nos estamos organizando para cerrar la llave del gasoducto General San Martín que provee a distintas localidades, porque no se pueden avasallar los derechos de los usuarios con este ajuste", indicó el sindicalista.
Añadió que la protesta de los trabajadores es "contra este aumento salvaje que lleva adelante el gobierno central, de un 600% de incremento de gas domiciliario; y de un 1000 por ciento para empresas y comercios".
"No es la primera vez que el sindicato toma una medida de este tipo, ya que lo hicimos cuando discutimos un bono para Tierra del Fuego", recordó el dirigente gremial, pero aclaró que el suministro "no estará cortado totalmente".
También el sindicalista se quejó por la suba de tarifas en el suministro eléctrico: "La universidad local que pagaba 15 mil pesos de servicio eléctrico, hoy tiene que afrontar un costo de 150 mil pesos".
El sistema de transporte que administra la firma TGS conecta las cuencas de gas Neuquina, San Jorge y Austral, al sur y oeste del país, con el Gran Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los principales puntos de consumo del sur argentino.
Los 9.133 kilómetros de extensión de los gasoductos hacen de TGS la mayor transportista de gas de América Latina, con el trasporte en la Argentina del 62 por ciento del gas consumido por la población.