CABA: En un año aumentó un 35% la población en situación de calle

Según datos oficiales, la cantidad de personas en situación de calle saltó de 3.286 en noviembre de 2023 a 4.416 en noviembre de este año. Pero las organizaciones advierten que la cifra real es más del doble.

En un contexto de crisis económica y social, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el distrito más rico del país, enfrenta un alarmante aumento del 35% en su población en situación de calle. Según datos oficiales, las personas sin techo pasaron de 3.286 en noviembre de 2023 a 4.416 un año después. Sin embargo, organizaciones sociales como el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y Proyecto 7 estiman que la cifra real supera las 12.000 personas, lo que incluye a un número creciente de familias con niños y personas mayores.

Esta crisis ocurre durante la primera gestión de Jorge Macri como jefe de Gobierno porteño, quien ha implementado una polémica campaña para “limpiar las calles de indigentes”. Estas medidas, que incluyen operativos policiales y la remoción forzosa de personas, han generado críticas generalizadas por parte de defensores de derechos humanos, que denuncian un trato deshumanizante y un aumento del 500% en la violencia institucional hacia esta población.

Más pobreza en la Ciudad más rica

CABA, donde la pobreza afecta al 32,1% de sus habitantes (989.000 personas) y la indigencia al 13,5% (417.000), muestra los niveles más altos de precarización social de la última década. Este deterioro ha llevado a un aumento notable de personas que recurren a organizaciones por comida o refugio, incluso aquellas que aún tienen vivienda pero no pueden sostener los costos básicos.

“El colapso es total”, advierte Horacio Ávila, referente de Proyecto 7. “Vemos más familias, más chicos, y más adultos mayores que quedan en la calle porque sus ingresos no alcanzan para alquilar, comer y pagar medicamentos. La ciudad más rica del país no puede resolver esta crisis; es inadmisible”.

Políticas de exclusión y estigmatización

Desde el inicio de su gestión, Macri ha vinculado la problemática de las personas sin techo con cuestiones de salud mental y seguridad, promoviendo un enfoque punitivo mediante operativos de desalojo que, según el Registro Unificado de Violencias, ocurren cada dos días en promedio. Además, la falta de vacantes en los Centros de Integración Social (CIS) agrava la situación.

“Estas políticas no solo no resuelven el problema, sino que lo empeoran”, señala Jorgelina Di Iorio, investigadora del Conicet. “La narrativa oficial intenta culpar a otros distritos, pero los datos indican que muchas de estas personas llevan años en la ciudad”.

Emergencia social y derechos incumplidos

Pese a la existencia de leyes nacionales y locales que deberían garantizar derechos básicos para las personas en situación de calle, como la Ley 3.706 y la Ley 27.654, su implementación es prácticamente nula. “El Gobierno porteño opta por criminalizar la pobreza en lugar de abordarla desde una perspectiva de derechos”, denuncia Ávila.

La situación no solo refleja el impacto de políticas insuficientes, sino también un enfoque que prioriza la “limpieza” del espacio público sobre la asistencia social, dejando a miles de personas en la intemperie en una de las ciudades más ricas del continente.

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