Fuerte condena internacional al nombramiento de jueces por decreto
Desde Naciones Unidas y la ONG Human Right Watch rechazaron la intenciÃģn de que los jueces de la Corte Suprema de Justicia sean designados por decreto.
La intenciÃģn del gobierno argentino de nombrar por decreto a Ariel Lijo y Manuel GarcÃa-Mansilla como jueces de la Corte Suprema, en caso de no lograr el aval del Senado, ha generado una fuerte reacciÃģn internacional. Margaret Satterthwaite, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la independencia de magistrados y abogados, expresÃģ su preocupaciÃģn por lo que considera una amenaza a la separaciÃģn de poderes en el paÃs.
âHe tomado nota de las preocupantes noticias de que el Gobierno de Argentina supuestamente podrÃa estar considerando nombrar jueces de la Corte Suprema por decretoâ, afirmÃģ Satterthwaite en su cuenta de X. La relatora subrayÃģ que el principio de legalidad exige respetar los procedimientos constitucionales para preservar la independencia judicial.
He tomado nota de las preocupantes noticias de que el Gobierno de #Argentina supuestamente podrÃa estar considerando nombrar jueces de la Corte Suprema por decreto.
— Margaret Satterthwaite (@SRjudgeslawyers) December 13, 2024
Recuerdo que el principio de legalidad exige que se sigan los procedimientos constitucionales al designar jueces,âĶ
El artÃculo de la ConstituciÃģn que permite al presidente llenar vacantes mediante decretos en comisiÃģn durante el receso legislativo ha sido objeto de controversias. SegÚn expertos, esta disposiciÃģn no deberÃa aplicarse a los jueces de la Corte Suprema, ya que no se consideran “empleos” en el sentido que la norma establece. AdemÃĄs, la vacante de la Corte que busca ser cubierta no ocurriÃģ durante el actual receso legislativo, lo que pone en duda la validez del mecanismo propuesto.
El antecedente de Macri
Este escenario recuerda un antecedente polÃĐmico: en 2015, el expresidente Mauricio Macri intentÃģ designar a dos jueces de la Corte Suprema por decreto presidencial, amparÃĄndose en la misma disposiciÃģn constitucional. En ese entonces, organizaciones de derechos humanos y juristas, incluyendo Human Rights Watch, criticaron duramente la medida por considerarla contraria a los principios republicanos. Sin embargo, los jueces designados por Macri no asumieron hasta obtener el respaldo de dos tercios del Senado, seis meses despuÃĐs.
En un contexto donde Argentina ha ratificado tratados internacionales que exigen un proceso transparente y acorde con la divisiÃģn de poderes, la iniciativa del gobierno actual de Javier Milei ha provocado una reacciÃģn que trasciende las fronteras. Juanita Goebertus, directora para las AmÃĐricas de Human Rights Watch, instÃģ al presidente a âdemostrar respeto por la independencia judicial trabajando con el Senado para lograr los acuerdos necesarios en lugar de recurrir a nombramientos por decretoâ.
Mientras el gobierno insiste en esta polÃĐmica vÃa, Naciones Unidas y otros actores internacionales recuerdan que cualquier debilitamiento en los procesos de designaciÃģn de jueces puede poner en jaque la independencia del Poder Judicial, un pilar fundamental de la democracia.





