Miguel Boggiano, economista de confianza del presidente Javier Milei, encendió las alarmas al reconocer que el Gobierno no puede asegurar que los fondos obtenidos de un nuevo préstamo con el FMI no terminen fugándose del país. “No hay ninguna garantía de que la plata no se fugue”, admitió.
Miguel Boggiano, economista de confianza del presidente Javier Milei, encendió las alarmas al reconocer que el Gobierno no puede asegurar que los fondos obtenidos de un nuevo préstamo con el FMI no terminen fugándose del país. “No hay ninguna garantía de que la plata no se fugue”, admitió sin rodeos en una entrevista radial, dejando al descubierto una de las principales preocupaciones sobre la estrategia financiera de la administración libertaria.
El intento de Boggiano por justificar la toma de deuda terminó volviéndose en su contra cuando explicó que el Tesoro planea utilizar los fondos para cancelar pasivos con el Banco Central. En otras palabras, el endeudamiento no reduciría la carga total, sino que simplemente reemplazaría a un acreedor por otro, en este caso, el Fondo Monetario Internacional.
-Qué garantía hay de que Caputo no se fugue la plata del FMI otra vez?
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) March 7, 2025
-Garantía ninguna, diría yo, pero eso no quiere decir que no lo consideremos conveniente
ES EL ASESOR ECONÓMICO DE TOTO CAPUTO ESTE. Te lo dicen en la cara💀 pic.twitter.com/x1yQD5vBRC
Más allá del tecnicismo, el reconocimiento del asesor económico recuerda peligrosamente el esquema de la era macrista, cuando la gestión de Mauricio Macri y su ministro de Finanzas, Luis “Toto” Caputo, tomaron un crédito récord con el FMI que, en gran parte, terminó en fuga de capitales y especulación financiera tal como lo reconociera el propio Milei en campaña antes cuando señalaba a Luis Caputo como responsable del desfalco financiero:
La contradicción en el discurso de Milei también queda en evidencia. Durante su campaña, el ahora presidente calificó como “inmoral” el endeudamiento con el FMI y llegó a advertir que si el organismo seguía prestando dinero para contener el dólar, los argentinos deberían “revisar los compromisos” con el Fondo. Sin embargo, apenas un año y medio después, el propio Milei impulsa un decreto para evitar el debate parlamentario y avanzar con el nuevo préstamo, justificándolo como una herramienta para “mantener la desinflación” y “fortalecer el balance del Banco Central”.

En la práctica, esto implicaría el mismo mecanismo ya conocido: tomar deuda externa para sostener artificialmente el tipo de cambio en plena etapa electoral, mientras se deja abierta la puerta a la fuga de divisas, sin garantías ni controles efectivos.
El reconocimiento de Boggiano reaviva los temores de que la historia reciente se repita. ¿Está el Gobierno encaminado a reeditar el fracaso del endeudamiento macrista? La advertencia ya está sobre la mesa.