La Casa Rosada recibió un dato inquietante que confirma lo que varias encuestas vienen señalando: crece el desencanto político y la desmovilización electoral, especialmente entre quienes respaldaron a Javier Milei. Según un relevamiento de Zuban-Córdoba, el 21% de los consultados admite que ha considerado no ir a votar en las próximas elecciones.
Paola Zuban, directora de la consultora, explicó a LPO que el análisis cruzado con la intención de voto arroja un panorama claro: “El 10% de los votantes de Milei dice que se va a quedar en la casa, mientras que los votantes del peronismo no disminuyen con respecto a la última elección”.
En otras palabras, mientras la oposición peronista mantiene su base activa y con incentivos para expresarse en las urnas, el oficialismo libertario pierde por goteo a un sector que, desencantado por la falta de resultados y el creciente malestar social, opta directamente por la abstención.
“El peronismo tiene más incentivos para protestar a través del voto, pero el votante libertario desencantado no va a ningún lado, se queda en la casa”, subrayó Zuban.
El dato refleja no solo el desgaste prematuro del Gobierno sino también el riesgo de que su capital político se siga erosionando antes de tiempo, víctima de sus propios errores y de un escenario económico que golpea con fuerza a su electorado. La “motosierra” que prometía soluciones rápidas parece estar serruchando, primero, la paciencia de sus propios votantes.