A más de un año del traslado de parte del oro argentino, el Banco Central impide que la Auditoría General de la Nación verifique su ubicación y destino.
El 2 de septiembre de 2024, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que había completado “exitosamente transferencias de parte de sus reservas en oro entre sus diferentes cuentas”. En ese momento, la entidad aseguró que la Auditoría General de la Nación (AGN) contaba con toda la información necesaria para revisar la operación.
Sin embargo, más de un año después, la AGN denuncia que el BCRA no solo omitió entregar los datos solicitados —como la ubicación física del oro, los costos de traslado o los rendimientos financieros—, sino que directamente obstaculizó el acceso al material. Según los auditores, el Banco negó copias, fotografías y hasta la posibilidad de tomar notas durante las inspecciones.
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, expuso ante la Comisión Bicameral Revisora de Cuentas que “el proceso de intercambio de notas se ha agotado” y advirtió que el organismo “no puede saber dónde está específicamente el oro” si la autoridad monetaria no coopera.

Fuentes internas de la AGN señalaron que el BCRA se ampara en la confidencialidad para justificar su silencio, pero que ofreció una alternativa inaceptable: permitir la revisión de registros únicamente desde computadoras del Banco, sin posibilidad de copiar, fotografiar o anotar información. Esa condición, sostienen, vuelve técnicamente inviable una auditoría seria.
La falta de transparencia incrementa las sospechas sobre la gestión del presidente del BCRA, Santiago Bausili, ya que circulan versiones que indican que parte del oro habría sido convertido en activos líquidos o redistribuido, sin que el Estado haya explicado dónde están los lingotes.
El conflicto ya llegó al Congreso. La Comisión Bicameral Revisora de Cuentas evalúa citar formalmente a Bausili e incluso iniciar acciones judiciales para forzar la entrega de la información. Además, advierten que las irregularidades no se limitan al oro: el Banco Central tampoco habría brindado datos completos sobre los bonos BOPREAL, otro punto bajo la lupa de los auditores.