Tras un fin de semana turbulento marcado por la agresión de Estados Unidos a Venezuela, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuestionó con dureza a Estados Unidos por el bombardeo sobre Caracas y, tras ser blanco de amenazas directas por parte de Donald Trump, aseguró que está dispuesto a defender a su país incluso por la vía armada.
En medio de ese escenario, el líder colombiano respondió: “Aunque no he sido militar sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar una arma más desde el Pacto de paz de 1989, pero por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”. Asimismo, negó enfáticamente vínculos con el narcotráfico y sostuvo que su patrimonio es público, por lo que calificó como “ilegítimo” el planteo de EE.UU.
En un extenso mensaje, Petro llamó a reconfigurar el vínculo regional al considerar que “los socios comerciales deben cambiar y América Latina debe unirse o será tratada como sierva y esclava y no como el centro vital del mundo”. Incluso, cuestionó el rol de la CELAC: “Hoy no nos sirve por su norma de consenso absoluto, no falta el o la presidente que prefiera seguir de esclavo de gobiernos extranjeros, añoran arrodillarse ante el rey”.
El mandatario colombiano sostuvo que “EEUU es el primer país del mundo en bombardear una capital suramericana en toda la historia humana. Ni Netanyahu lo hizo, ni Hitler, ni Franco, ni Antonio de Oliveira Salazar” y que “por generaciones, los sudamericanos no olvidarán”. En esa línea, lamentó que esa “herida quedará abierta”, pero remarcó que “la venganza no debe existir porque mata el corazón”.