La crisis del mercado laboral argentino continúa agravándose. Mientras el empleo registrado acumula cientos de miles de puestos perdidos desde fines de 2023, el salario mínimo volvió a quedar rezagado frente a la inflación y ya perdió el 40% de su poder adquisitivo, ubicándose incluso por debajo de los niveles previos al colapso de la convertibilidad.
Así lo revela el último informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, elaborado por los investigadores Roxana Maurizio y Luis Beccaria.
Los datos muestran que durante abril el empleo asalariado formal volvió a retroceder, con una pérdida de 8.400 puestos registrados respecto del mes anterior. En total, el país contabilizó 9,97 millones de trabajadores registrados, lo que representa 142.000 empleos menos que un año atrás y 330.000 menos que en noviembre de 2023.
El sector privado acelera la destrucción de empleo
La mayor parte de las pérdidas volvió a concentrarse en las empresas privadas, que eliminaron cerca de 11.700 puestos de trabajo durante abril. Con este resultado, el empleo privado acumula ocho meses consecutivos de caída y registra 235.000 puestos menos que al inicio de la actual gestión.
Actualmente existen alrededor de 6,14 millones de trabajadores privados registrados, prácticamente la misma cantidad que hace una década, reflejando el fuerte retroceso del mercado laboral formal.
Los indicadores más recientes muestran además que la tendencia continúa. La Encuesta de Indicadores Laborales registró nuevas bajas del empleo privado durante marzo, abril y mayo, sin señales de recuperación.
Industria y comercio, los sectores más golpeados
La destrucción de empleo volvió a impactar especialmente sobre la industria manufacturera y el comercio, dos actividades que concentran gran parte del trabajo formal del país.
Durante abril, la industria perdió 3.900 puestos registrados y el comercio eliminó otros 3.600 empleos, consolidando una tendencia negativa que se mantiene desde septiembre de 2025.
En la industria ya desaparecieron cerca de 86.000 puestos desde septiembre de 2023, mientras que la construcción continúa entre los niveles de empleo más bajos de toda la serie estadística, con 91.000 trabajadores menos respecto de su máximo alcanzado en 2023.
En total, nueve de las trece ramas de actividad relevadas registraron retrocesos durante abril.
Crece la economía, pero no genera empleo
Uno de los datos más preocupantes del informe es la creciente desconexión entre la actividad económica y el mercado laboral.
Aunque el nivel de actividad se ubicó en abril un 2,2% por encima del registrado en noviembre de 2023, el empleo privado continúa muy por debajo de aquel nivel. Según los investigadores, el crecimiento está impulsado por sectores con escasa capacidad de generar puestos de trabajo, por lo que la recuperación económica no se traduce en nuevas oportunidades laborales.
Incluso actividades con fuerte expansión, como la minería, aumentaron su producción mientras reducían personal registrado.
La crisis laboral alcanza a casi todo el país
El deterioro del empleo formal ya tiene alcance nacional. Durante abril, quince provincias perdieron trabajadores registrados, mientras solo ocho lograron incrementarlos.
Santa Fe encabezó la destrucción de empleo en términos absolutos, seguida por la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, concentrando buena parte de los puestos eliminados durante el mes.
El salario mínimo se desploma y perfora niveles históricos
La pérdida de empleo viene acompañada por un fuerte deterioro de los ingresos.
El salario mínimo alcanzó en junio los $367.800 mensuales, pero volvió a perder frente a la inflación y acumuló doce meses consecutivos de aumentos inferiores al alza de los precios.
Desde noviembre de 2023 perdió alrededor del 40% de su poder adquisitivo y, según el informe, su valor real ya se encuentra por debajo del registrado antes de la crisis de 2001. Además, representa apenas un tercio del poder de compra que alcanzó en su máximo histórico de 2011.
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— EDIL-IIEP (@edil_iiep) August 3, 2026
El informe Panorama del empleo asalariado formal y de las remuneraciones citado en @Cronistacom en diálogo con @roxana_maurizio https://t.co/0W87OZMcY5
Los salarios registrados también siguen perdiendo
El deterioro no se limita al salario mínimo. De acuerdo con un relevamiento de Invecq y los datos del INDEC y del SIPA, los salarios de los trabajadores registrados volvieron a quedar por debajo de la inflación durante mayo.
Las remuneraciones del sector privado registraron una nueva caída en términos reales, mientras que los empleados públicos sufrieron un deterioro aún mayor. En promedio, durante los primeros cinco meses de 2026 los salarios formales acumularon una pérdida cercana al 3% frente al mismo período del año anterior.
En el caso del empleo público, el retroceso resulta todavía más profundo: los salarios reales ya se ubican casi un 18% por debajo de los niveles de noviembre de 2023 y más de un 40% por debajo de los máximos registrados una década atrás.
Los datos reflejan un escenario de creciente fragilidad para el mercado laboral argentino, donde la destrucción de empleo formal se combina con una persistente pérdida del poder adquisitivo, afectando tanto a los trabajadores como al consumo y a la actividad económica en su conjunto.