Ante la negativa de Milei a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario e ignorar las cautelares judiciales, la casa de altos estudios traslada sus aulas y hospitales a las puertas del Ministerio de Economía en una contundente jornada de protesta.
En el marco del sistemático ahogo presupuestario impulsado por el gobierno libertario, la Universidad de Buenos Aires (UBA) desplegará este martes una histórica jornada de visibilización frente a la Plaza de Mayo y las puertas del Ministerio de Economía. A lo largo de todo el día, profesionales, docentes y estudiantes de las distintas facultades instalarán puestos de atención de salud gratuitos y dictarán clases magistrales públicas para exponer el valor de la universidad nacional y denunciar el desmantelamiento del sistema científico y educativo.
La medida de fuerza constituye un reclamo directo contra el incumplimiento deliberado de la Ley de Financiamiento Universitario por parte de la Casa Rosada y la sistemática desobediencia oficialista ante los fallos judiciales que le exigen restituir las partidas presupuestarias. Desde las primeras horas de la mañana y hasta la medianoche, la comunidad universitaria ofrecerá servicios médicos de prevención, controles odontológicos, asesoramiento técnico y talleres comunitarios, demostrando en pleno centro porteño el rol social insustituible que el Gobierno pretende achicar.
Las autoridades de la UBA y los gremios de la educación superior remarcaron que el estrangulamiento de los recursos operativos y la licuación de los salarios docentes ubicaron a las instituciones en un límite operativo inédito. La paralización de obras edilicias, el desabastecimiento de insumos básicos en los hospitales universitarios y la constante descalificación discursiva ejercida desde los despachos oficiales obligaron a trasladar la docencia y el compromiso social directamente a la calle.
La protesta pacífica en la Plaza de Mayo busca interpelar de manera frontal al Palacio de Hacienda, donde la política de déficit cero se ejecuta mediante el estrangulamiento de las instituciones emblemáticas del país. La masiva respuesta institucional demuestra que la comunidad académica mantendrá la lucha por la educación pública, gratuita y de calidad, utilizando el conocimiento y el servicio a la sociedad como la herramienta de resistencia más contundente frente al modelo de ajuste fiscal.