Militares de Estados Unidos realizan actividades de entrenamiento junto al BIM 4 en Ushuaia y crece la preocupaciÃģn por la falta de informaciÃģn oficial sobre su despliegue. MartÃn PÃĐrez reclamÃģ explicaciones y advirtiÃģ que el Congreso debe determinar si existe autorizaciÃģn para el ingreso y permanencia de tropas extranjeras.
La presencia de militares estadounidenses en Tierra del Fuego y su participaciÃģn en ejercicios junto a efectivos del BatallÃģn de InfanterÃa de Marina N° 4 (BIM 4) encendiÃģ una fuerte seÃąal de alarma en torno al control polÃtico y constitucional sobre el ingreso de tropas extranjeras al territorio argentino.
ImÃĄgenes y publicaciones difundidas en las Últimas horas expusieron la participaciÃģn de efectivos vinculados al Cuerpo de Marines de Estados Unidos en actividades de entrenamiento en Ushuaia. Sin embargo, hasta el momento no se conociÃģ una comunicaciÃģn oficial de la Armada Argentina que detalle pÚblicamente el alcance, las caracterÃsticas y el encuadre legal de estas operaciones.
SegÚn la informaciÃģn difundida por medios especializados, pequeÃąos contingentes de entre 20 y 30 militares estadounidenses estarÃan realizando rotaciones en Tierra del Fuego, participando junto al BIM 4 de actividades de reconocimiento y entrenamiento en valles, zonas montaÃąosas y glaciares de la provincia.
A esto se suma el supuesto movimiento y recambio periÃģdico de equipamiento y personal militar estadounidense en Ushuaia, un esquema que, de confirmarse, implicarÃa algo mÃĄs que una actividad aislada y plantea interrogantes sobre la naturaleza y duraciÃģn de esta presencia.
La principal preocupaciÃģn radica precisamente en bajo quÃĐ autorizaciÃģn se estÃĄn desarrollando estas actividades. No se informÃģ pÚblicamente, al menos hasta el momento, la cantidad exacta de efectivos desplegados, las unidades estadounidenses involucradas, la duraciÃģn de los operativos, el tipo de entrenamiento realizado ni el instrumento legal que habilita su presencia en territorio nacional.
La pregunta que apunta al Congreso
Frente a este escenario, el intendente de RÃo Grande, MartÃn PÃĐrez, reclamÃģ pÚblicamente explicaciones al Gobierno nacional y planteÃģ que sea el Congreso de la NaciÃģn el que determine si la presencia de personal militar extranjero cumple con las exigencias establecidas por la ConstituciÃģn.
âLa presencia de personal militar de una potencia extranjera en Tierra del Fuego es preocupante. ÂŋTienen aprobaciÃģn del Congreso como exige nuestra ConstituciÃģn Nacional?â, cuestionÃģ PÃĐrez.
El intendente tambiÃĐn reclamÃģ que el Poder Ejecutivo informe con precisiÃģn sobre la situaciÃģn denunciada por el medio Agenda Malvinas y pidiÃģ que el Congreso ejerza sus facultades de control para determinar si existe un eventual incumplimiento constitucional.
El planteo tiene como eje el artÃculo 75, inciso 28, de la ConstituciÃģn Nacional, que establece entre las atribuciones del Congreso la de permitir la introducciÃģn de tropas extranjeras en el territorio de la NaciÃģn y la salida de las fuerzas nacionales. A su vez, la Ley 25.880 establece el marco legal relacionado con el ingreso y egreso de tropas extranjeras.
Por eso, la cuestiÃģn central no pasa solamente por la realizaciÃģn de un ejercicio de cooperaciÃģn militar, sino por determinar quÃĐ autorizaciÃģn existe, quiÃĐn la otorgÃģ, bajo quÃĐ condiciones y si fue sometida al control parlamentario correspondiente.
Tierra del Fuego, territorio estratÃĐgico
La situaciÃģn adquiere una dimensiÃģn todavÃa mayor por el lugar donde se desarrolla. Tierra del Fuego y Ushuaia constituyen un ÃĄrea estratÃĐgica para la Argentina, tanto por su ubicaciÃģn geopolÃtica como por su proximidad a la AntÃĄrtida, el AtlÃĄntico Sur y las Islas Malvinas.
En ese contexto, la presencia de personal militar de Estados Unidos junto a unidades argentinas genera interrogantes que exceden el entrenamiento operativo y alcanzan directamente a la soberanÃa, el control territorial y la conducciÃģn de la polÃtica de Defensa.
PÃĐrez tambiÃĐn vinculÃģ el episodio con la decisiÃģn del Gobierno nacional de retomar las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia. El intendente respaldÃģ la importancia estratÃĐgica de esa infraestructura, pero advirtiÃģ contra cualquier posibilidad de que su recuperaciÃģn termine asociada a una presencia militar extranjera permanente o a una utilizaciÃģn de instalaciones argentinas por parte de otras potencias.
âLa decisiÃģn anunciada por el Presidente de dar continuidad a las obras de construcciÃģn de la Base Naval de Ushuaia, paralizadas tras casi tres aÃąos, no debe convertirse en un intento de meter por la ventana la militarizaciÃģn del territorio argentino por parte de potencias extranjerasâ, advirtiÃģ.
Y fue todavÃa mÃĄs contundente al reclamar que la infraestructura permanezca bajo control nacional:
âÃnicamente las Fuerzas Armadas Argentinas deben tener permitido el uso de la baseâ.
La discusiÃģn, de este modo, queda planteada en tÃĐrminos institucionales: si existen tropas extranjeras realizando ejercicios en Tierra del Fuego, el Gobierno nacional debe explicar pÚblicamente bajo quÃĐ marco fueron autorizadas y el Congreso debe determinar si se cumpliÃģ con el procedimiento constitucional correspondiente.
La falta de informaciÃģn oficial sobre un asunto que involucra directamente a personal militar de una potencia extranjera en uno de los territorios mÃĄs estratÃĐgicos del paÃs alimenta, mientras tanto, una preocupaciÃģn de fondo: que decisiones vinculadas con la defensa y la soberanÃa nacional puedan avanzar sin el debido control parlamentario.