"Hay varios prostíbulos pertenecientes a mi padre que hicieron aportes económicos a la campaña de Mauricio Macri", afirmó Lorena Martins a Radio Télam.
Hija del ex agente de la SIDE Raúl Martins, Lorena denunció en varias oportunidades que tanto su padre como otros integrantes de la Secretaría de Inteligencia, en connivencia con funcionarios del Gobierno de la Ciudad y la policía, integraron una red de prostitución y trata de personas que llegó a tener sesenta locales solo en Capital Federal.
"Mi padre tiene siete locales de prostitución en Capital Federal; en otros hasta tiene venta de droga. Hay prostíbulos que tienen chicas de 14 años. Uno de ellos queda en Juan B Justo y Artigas. Macri sabe todo", afirmó esta activista anti-trata.
Y agregó un dato que incolucra al legislador porteño y futuro Ministro de Seguridad bonaerense de María Eugenia Vidal. "Cristian Ritondo me ofreció trabajo en el Gobierno de la Ciudad para que no siga denunciando", aseguró Martins.
La designación de Ritondo encierra un guiño favorable de Vidal al autogobierno de los 100 agentes de la Bonaerense, que tienen un historial famoso de abusos y violencia.
La promoción de Ritondo es un aliento hacia las políticas más conservadoras en el manejo de la policía.
"Me ofreció ser su asesora, y yo sentí que era una forma de comprarme", denunció Martins al futuro ministro del área más caliente que administrará Vidal en la provincia.
A pesar del peso de las acusaciones de Martins, la jueza María Servini de Cubría archivó la causa argumentando que la denuncia tenía que ver con "presiones sobre su padre".
En febrero pasado, sin embargo, la Cámara Criminal Federal ordenó retomar la causa por trata de mujeres con fines de explotación sexual, que salpica Mauricio Macri.