La inflación complicó el capital adeudado por quienes tomaron créditos ajustados por Unidades de Valor Adquisitivo (UVAs). Hoy deben un 42,7% más que hace 19 meses. Los analistas no saben qué pasará en el futuro, pero advierten que el riesgo es “muy grande”.
Las Unidades de Valor Adquisitivo (UVAs), que impulsa el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, pasaron de $14,37 a $20,51 en los últimos 19 meses. En total, subieron un 42,7%, más que el 37,4% que creció el Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre marzo de 2016 y el último mes de septiembre, e incluso más de lo que subió el dólar, que pasó de $14,50 a $17,80 (22,8%).
Según el analista financiero Christian Buteler, una persona que haya tomado uno de estos préstamos por un millón de pesos en marzo de 2016 en un banco privado, cuya tasa de interés había sido de 6,95% por encima de la evolución de las UVAs, hoy debe $1.402.641. En decir, más de un 40%, pese a haber pagado el crédito todos los meses.
Buteler explicó al portal La Política Online que “en un país inflacionario crónico este crédito es problemático” e implica correr “un riesgo muy grande” que buena parte de los deudores no entiende.
“Siempre en algún momento en el lapso de veinte años, que es lo que dura un crédito en UVAs y supera la duración de cualquier gobierno, siempre tuvimos problemas inflacionarios. Y como estos créditos, a diferencia de las hipotecas tradicionales, además de la cuota también se ajusta el capital adeudado. Lo que va a pasar hacia adelante no lo sabemos. No lo quiero discutir, ojalá se llegue al 5%, pero hoy por hoy nadie te lo asegura”, subrayó.
Para el especialista, “tres o cuatro años con inflación anual arriba del 20%, te matan; más si es al inicio porque es más el capital que se indexa”.
Esta lectura la comparten los bancos y la traducen en sus acciones: "No se ven ofertas tan agresivas en el mercado para la colocación de plazos fijos en UVAs, por el contrario, la agresividad se ve en la oferta de estos créditos, pero los bancos siguen prefiriendo fondearse con plazos fijos a tasas reales negativas”, sostuvo Buteler.
En una conferencia realizada ayer por la revista Road Show, “el economista Miguel Bein dijo no saber si estas hipotecas iban a poder pagarse de acá a ocho años, pero resaltó que de momento, el año que viene, serán el motor del crecimiento de una economía con ajuste. De hecho, compartió la exposición con Carlos Melconian, quien en su paso por el Banco Nación desafió las UVAs de Sturzenegger y propuso créditos que mitigaban parte del descalce que generan las UVAs al regirse con el Coeficiente de Variación Salarial (CVS)”, consignó el portal.
En este sentido, el titular del Procrear, Iván Kerr, anunció en el mismo evento que en marzo del año próximo lanzará un sistema de seguros que garantizará a los bancos ante un eventual no pago de las cuotas de los créditos que tomen los clientes en UVA para los créditos Procrear. Y quizás, lo más relevante, es que adelantó que el Banco Ciudad -líder en la colocación de hipotecas en UVAs- está estudiando la forma de desprenderse del riesgo de no pago de los créditos.
En palabras del funcionario, “estamos trabajando en la calificación de uno de los bancos públicos, el Banco Ciudad, para hacer una primera securitización". Este término, clave para entender la crisis financiera de 2008, es una operación consiste en agrupar hipotecas para distribuir el riesgo de insolvencia de sus clientes y venderlas en forma de bonos en el mercado de capitales.
“Desde luego que para calificar a un crédito tradicional, como la cuota inicial es más elevada, se requieren más ingresos. Para los que no llegan, las opciones se limitan a seguir alquilando o correr el riesgo de que no baje la inflación y que, a la hora de querer vender la propiedad tal vez se termine debiendo más de lo que valga la propiedad, o que no se pueda ampliar el plazo de repago, ya que si sacaste un crédito a 20 años cuando tenías veinticinco, si los salarios quedaron 10% por debajo de la evolución de las UVAs, vas a tener cincuenta y cinco años y ya no te van a ampliar el plazo”, aclaró Buteler.
Según el analista, “este es un error frecuente que escucho entre los que van a tomar un crédito en UVAs” y, de hecho, “la mayoría lo toma porque la primera cuota está dentro de sus posibilidades, pero no entienden lo que están tomando, que aunque paguen deben más por el ajuste del capital adeudado ni entienden que la cuota puede elevarse por encima del 30% de su salario”.
“Si seguimos con 15% o 20% de inflación un par de años más, un buen porcentaje de los créditos van a estar en problemas”, insistió al remarcar que “ni en el Gobierno ni en el mercado” esperaban llegar a esta altura del mandato de Macri con “una inflación tan elevada”.
“Lo real es que nadie sabe lo que va a pasar. Todos pensábamos que a esta altura la inflación iba a ser menor. Lo que también noto es que más o menos la mitad de los que tomaron este crédito piensan que, en caso de que la inflación no baje y la insolvencia se convierta en un problema generalizado, el Estado va a terminar respondiendo como sucedió tras la crisis de 2001 con la pesificación asimétrica: es un riesgo”, concluyó Buteler.