“No vendo ni un caramelo”: la recesiÃģn amenaza el pacto de silencio del CÃrculo Rojo
El parate industrial golpea fuerte a las empresas mÃĄs chicas. Reuniones de la Junta Directiva con tensiÃģn mÃĄxima. Ley Ãģmnibus, posible punto de quiebre.
“No vendo ni un caramelo“, se sincerÃģ el ceo de una empresa de consumo masivo que prefiriÃģ el off the record, como otros consultados por el medio Letra P sobre el impacto de la recesiÃģn. En la UniÃģn Industrial Argentina (UIA) hay un pacto de silencio entre quienes dirigen hasta ahora la mesa chica, mientras las bases dirigenciales comienzan a impacientarse.
La entidad fabril, una de las mÃĄs representativas y plurales del CÃrculo Rojo, pasa por un momento incÃģmodo. La caÃda de la actividad econÃģmica golpea de lleno a la industria, pero sus gigantes mantienen una postura de no agresiÃģn al gobierno de Javier Milei. La reuniones de la Junta Directiva que comandan Techint, Arcor, Ledesma, entre otros imperios, cada vez acumulan mÃĄs tensiÃģn.
“La desesperaciÃģn llega a niveles extremos en los que uno deja de lado las cordialidades y el respeto”, comentÃģ un fabricante textil. En el Último informe del Centro de Estudios de la UIA (CEU) el Ãndice de actividad industrial cayÃģ 6,8% anual en febrero, una contracciÃģn del 8,4% en lo que va de 2024. En nueve de los 12 sectores cayÃģ el nivel de producciÃģn y en el acumulado el retroceso es en 11 rubros.

Fuentes consultadas por Letra P anticiparon que, si se mantienen las pautas que matan a la industria como el RIGI, la aprobaciÃģn de la ley Ãģmnibus en el Senado podrÃa generar un “punto de quiebre” al silencio del CÃrculo Rojo,
“El Único que festeja es Paolo Rocca“, planteÃģ un industrial bonaerense al cuestionar que sea sÃģlo por afinidad ideolÃģgica que la UIA baja la orden de silencio. El dueÃąo de Techint respaldÃģ a Milei de manera pÚblica en dos ocasiones; un espaldarazo poco comÚn por parte del referente industrial que tiene representantes de sus empresas repartidos en una gran parte del armado de la administraciÃģn pÚblica.
Una filtraciÃģn en el acuerdo de confidencialidad
Quienes estÃĄn al frente de plantas de producciÃģn industrial mÃĄs chicas ven mÃĄquinas apagarse y apuntan a una estrategia “agresiva” de precios para liberar stock, que le venden cada vez a menos clientes, a fin de evitar bajar persianas y despedir personal.
“Si el Gobierno no atiende la necesidad de las estructuras productivas de ser competitivas y sostener niveles de producciÃģn, se va a empezar a dar un dominÃģ de cierre de fÃĄbricas“, dijo a Letra P el ceo de una empresa alimenticia.
En la sede de la Avenida 25 de Mayo, la paciencia de las pymes se agota y el clima es de “malestar total”, describen quienes visitan las oficinas porteÃąas.
Fuente: Letra P

