El Banco Nación financió un costoso viaje de dos directores a Nueva York para avanzar con el plan de privatización de la entidad, que el Congreso de manera explícita excluyó de la lista de empresas estatales a vender durante el tratamiento de la ley bases, reseñó La Política Online.
El Banco Nación es la joya que le queda al Gobierno para rematar. Valuado en USD 25.000 millones, ya desde el inicio del gobierno libertario el ministro Toto Caputo empezó negociaciones para venderlo, en ese momento con el brasilero BTG Pactual. Luego del veto del Congreso, ahora el equipo económico busca la manera de meter capitales privados por la ventana.
El gobierno nacional está desesperado por el ingreso de dólares, que mantenga la actual fiesta financiera, basada en la bicicleta y la especulación. Desde que asumió Javier Milei, la deuda se incrementó en 100 mil millones de dólares en solo 9 meses. Escandaloso. Ni Mauricio Macri se animó a tal desastre. La bomba empieza a hacer tic tac.