El ajuste de Javier Milei golpeó sobre la mesa de los argentinos. Uno de los alimentos menos consumidos en el país es ahora la carne, que por su precio pasó a ser un bien de lujo para muchas familias de trabajadores.
Según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo aparente en lo que va de 2024 se estima en 1,646 millones de toneladas res con hueso, un 11,3% menos que el mismo período del año anterior, equivalente a una caída de 209.800 toneladas. Este nivel de consumo es el más bajo en 26 años, con un consumo per cápita promedio de 46,8 kilos al año entre enero y septiembre de 2024, lo que representa una disminución de 12,3% con respecto al mismo período de 2023.
En cuanto a los precios, en septiembre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el Gran Buenos Aires (IPC-GBA INDEC) subió 3,7% mensual, con una variación interanual del 214%, mostrando una desaceleración por quinto mes consecutivo. En el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, el incremento fue del 2,2%. Los precios de la carne y derivados aumentaron un 3,1% mensual, aunque el aumento en los principales cortes vacunos fue solo del 1%. Los mayores incrementos fueron observados en el pollo entero (5,2%) y las hamburguesas congeladas (7,5%).