Colonización completada: Milei se queda con los restos del PRO

Tras la contundente derrota electoral en CABA, Mauricio Macri se va de viaje y deja el camino libre para que Ritondo pacten con La Libertad Avanza.

La derrota en las elecciones porteñas encendió todas las alarmas en el PRO. La fuerza que gobernó CABA durante casi dos décadas firmó este domingo su peor resultado histórico, y con Mauricio Macri armando las valijas para irse a Perú y luego a Dubái, el camino quedó allanado para que Javier Milei avance con la integración total del partido amarillo a la maquinaria libertaria.

Cristian Ritondo quedó al frente de las conversaciones con La Libertad Avanza, en una movida que acelera la mutación del PRO en una fuerza satelital del oficialismo. La foto de su hermana Karina con Ritondo, Sebastián Pareja, José Luis Espert, Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem fue más que un retrato: fue la postal de un acuerdo que avanza sin Macri y sin disimulos.

“La gente lo votó a Milei, no a Macri. Quizás tenga que entender que su momento ya pasó”, lanzó el presidente esta mañana en una entrevista radial, dejando en claro que la fusión se da en sus términos. La línea es clara: quien quiera poder, debe alinearse sin condiciones.

Macri se borra

Lejos de dar pelea o encabezar la reconstrucción, el expresidente optó por la fuga: primero a Perú, por motivos institucionales ligados a la Fundación FIFA; luego, rumbo a Dubái. Su silencio es proporcional a la derrota. Su candidata en CABA, Silvia Lospenatto, quedó tercera, desfondada por el arrastre de Manuel Adorni, el vocero presidencial que encabezó la lista libertaria.

La elección no solo representó una humillación para el PRO porteño; también instaló un nuevo equilibrio de poder entre Milei y sus exsocios. El oficialismo ya no necesita mediaciones para avanzar sobre el aparato territorial que los amarillos aún controlan, especialmente en la siempre escurridiza Provincia de Buenos Aires.

Provincia, el próximo objetivo

Pero no todo es victoria para el Gobierno. El mapa electoral porteño dejó señales contradictorias. Mientras Adorni arrasó en el corredor norte, las comunas del sur y del centro se pintaron de verde: Leandro Santoro ganó con amplitud en los barrios más populares. Y allí, donde Milei había captado voto bronca en 2023, ahora asoman señales de rechazo al ajuste.

El desembarco libertario en la Provincia de Buenos Aires buscará aprovechar la fragilidad del PRO, pero enfrenta una doble dificultad: una demografía menos elitista que la porteña y una tradición radical-republicana que Milei choca de frente con su estilo incendiario.

Una absorción por goteo

La “absorción” del PRO ya no es solo una hipótesis: es una estrategia en marcha. Lo que no pudo Macri con los radicales, lo está logrando Milei con los suyos. Ya sin capital político ni conducción efectiva, los cuadros que aún sobreviven dentro del partido se apuran a sellar acuerdos para no quedar afuera del nuevo mapa.

El pragmatismo libertario vuelve a mostrar su capacidad para digerir enemigos sin indigestarse. Así lo hizo con Patricia Bullrich, convertida en ministra tras ser acusada de “poner bombas en jardines de infantes”; así lo hace ahora con los restos del macrismo.

Quedarse afuera ya no es una opción. Lo que está en juego no es solo el poder: es la supervivencia política.

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